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La humildad

 

Busco refugio en Al∙lâh[1], El Más Elevado, El Más Grande contra el maldito satanás.

En el nombre de Al∙lâh, El Todo Misericordioso, El Muy Misericordioso.

La alabanza es para Al·lâh, lo alabamos y en Él buscamos ayuda y pedimos Su perdón; y en Él buscamos refugio del mal de nuestras almas y de nuestras malas acciones; A quien Al·lâh guía nadie podrá desviarlo y a quien desvía, nadie podrá guiarlo.

En nuestro último discurso nos pusimos de acuerdo en que las virtudes morales se pueden cambiar y mejorar. También comprendimos la importancia y el mérito de tener una buena moral, y que el profeta (SAAWS[2]) –que los Rezos y la Paz de Al∙lâh sean sobre él-, siempre que en un hadiz utilizaba las palabras: "el mejor", "el más pesado", "el más perfecto", estaban relacionadas con la buena moral.

La virtud moral que trataremos hoy, y no por ello la mejor o principal, es " La Humildad". Este concepto contiene dos sentidos:

El primero: Rendirse a la verdad y aceptarla venga de quien venga.

Hay mucha gente que tiene el inconveniente de que no son capaces de aceptar la verdad, basándose en que la verdad es lo que ellos dicen o lo que dicen personas mayores que él. Sin embargo, si viene de una persona menor que él en edad o posición, entonces la rechaza rotundamente.

Debemos analizar bien el significado de la palabra para que al final podamos aplicarlo en la práctica, ya que hemos acordado actuar de una manera práctica en esta lección. Entonces, debo aceptar la verdad de cualquier persona que la diga, sea fuerte o débil, rico o pobre, noble o bajo, pariente o lejano, amigo o enemigo.

El segundo: Extender las alas de la benevolencia. Esto quiere decir que trates a la gente con amabilidad y afabilidad, sin discriminación entre señor y siervo, rico y pobre, noble y bajo…. Trata a todo tipo de gente con la máxima amabilidad, ternura y compasión.

Pero, ¿de dónde derivan estos dos significados? Decidme, ¿qué es lo contrario de la humildad? La arrogancia. Entonces, ¿Qué es la arrogancia?

El profeta -que los Rezos y la Paz de Al∙lâh sean sobre él-, dice: "La arrogancia es menospreciar la verdad y desdeñar a la gente". ¿Pero, qué significan exactamente estas palabras?

Menospreciar la verdad: rechazar la verdad.

Por tanto, la humildad significa aceptar la verdad.

Desdeñar a la gente: tratar con soberbia a los pobres, y a las personas sencillas, mirándolos por encima del hombro y pensando que tienes mejor posición y puesto. Y como resultado de ello, no saludas a Fulano, ni hablas a Mengano, ni sonríes con ellos por arrogancia y orgullo.

· La virtud de la humildad.

· El profeta -que los Rezos y la Paz de Al∙lâh sean sobre él-, dice "No hay nadie que se humille por

Al∙lâh sin que Al∙lâh le ennoblezca" ¿Verdad que solemos querer a todo aquél que, habiendo mejorado su posición en la vida mundanal, se mantiene humilde? ¿Y odiamos a todo aquél que cuanto más asciende su posición en la vida, más aumenta su arrogancia hacia la gente? 

· El profeta –que los Rezos y la Paz de Al∙lâh sean sobre él-, dice:"Aquél que se humilla por Al∙lâh

un grado, Al∙lâh le hace ascender un grado y sigue así hasta alcanzar el punto más elevado en Aaliyin, y aquél que se enorgullece ante Al∙lâh un grado, Al∙lâh le hace descender un grado y sigue así hasta llegar al punto más bajo de Safilin". 

 · El profeta –que los Rezos y la Paz de Al∙lâh sean sobre él-, dice: "Allâh me reveló "sed

humildes hasta el punto de que nadie se enorgullezca ni oprima a nadie". 

· El profeta –que los Rezos y la Paz de Al∙lâh sean sobre él-, dice: "Al∙lâh, Glorificado y Enaltecido

Sea, Dice: "Aquél que se humilla ante Mi de tal manera –y el profeta puso su mano boca abajo haciéndola descender hasta casi tocar el suelo - le Hago ascender de tal manera –el profeta puso su mano boca arriba elevándola hacia el cielo". 

 ¿Observáis la descripción ilustrativa del profeta?

· El Profeta –que los Rezos y la Paz de Al∙lâh sean sobre él-, dice: "No entra en el Paraíso aquél

cuyo corazón contenga una pizca de arrogancia". 

Pon mucha atención al significado de este dicho del profeta y controla siempre tu corazón. Pregúntate si hay en tu interior aunque sea un átomo de arrogancia hacia la gente. De ser así, no entrarías en el Paraíso. De nada te serviría haber rezado, ni ayunado, ni cumplir con el azaque, ni asistir a clases de religión. No, no son estos actos de adoración lo único que necesitas para entrar en el Paraíso.

En otra narración del mismo hadiz dice: ""No entra en el paraíso aquél cuyo

corazón contenga una unidad de arrogancia". 

Por eso, hermanos, os advierto del peligro de la arrogancia.

· Al∙lâh dice en el Hadiz El Qudsi -"Dicho Divino"-: "El orgullo es Mi abrigo y el honor es Mi vestido, y a quien pretenda arrebatármelos, lo torturo"." ¿Puedes competir con Al∙lâh en su orgullo? 

· Al∙lâh -Honorado y Ensalzado Sea-, Dice en Su Libro Divino, El Corán, en la sura de Luqman,

aleya 18, entre los consejos que Luqman ha dicho a su hijo: "Y no apartes la mejilla de la gente -por soberbia- ni camines por la tierra con arrogancia, pues ciertamente Al∙lâh no ama a todo aquél que es presumido y jactancioso" – TSQ [3]

La expresión árabe "La Tusaeer", que equivale a "No apartes la mejilla", quiere decir en el árabe coloquial "no inclines la nuca". Sin embargo, ¿qué origen tiene en la lengua árabe culta? La palabra árabe "es-saer" es una enfermedad que aflige a los camellos en la nuca, causándoles inclinación, de modo que no pueden recuperar su estado normal (es decir, no pueden recuperar la postura normal de la nuca, que queda inclinada para siempre). Y de ahí viene la expresión coránica elocuente que te advierte de que tal enfermedad te aflija, por haber inclinado tu nuca hacia atrás a causa de tu orgullo y no puedas volver a poner la nuca recta, y se te quede inclinada para siempre.

Y en otra aleya: "No camines por la tierra con arrogancia, pues, ciertamente nunca podrás traspasar la tierra ni alcanzar la altura de las montañas", sura de "El viaje Nocturno", aleya 37.

¡Hijo de Adán! Sé humilde, pues no hay nada en tu mano. No actúes con arrogancia.

· La humildad del Profeta, que los Rezos y la Paz de Al·lâh sean sobre él

Los compañeros del profeta dijeron: "Cuando el profeta –que los Rezos y la Paz de Al∙lâh sean sobre él- estrechaba la mano a alguien, nunca la retiraba primero aunque tuviera muchas preocupaciones y cosas que hacer". Y dijeron: "cuando saludaba a alguien, lo hacía con todo su cuerpo", es decir, dirigiendo todo su cuerpo hacia la persona que saludaba. "Y nunca apartaba su cara de él hasta que la otra persona lo hacía primero". Además "En las reuniones, se sentaba al lado del último que había llegado", no se hacía hueco entre la gente para conseguir el mejor lugar. Y que "era gentil, amable y siempre lo encontrabas sonriente".

¿Podemos aprender estos cuatro comportamientos del Profeta, los rezos y la paz de Al∙lâh sean sobre él, y adquirirlos para que, de este modo, consigamos ser humildes?

1- Si saludas a alguien, hazlo mirándole.

2- Cuando saludes a alguien, nunca retires la mano ni lo hagas con la punta de los dedos, porque esto se considera un acto de arrogancia.

El profeta –que los Rezos y la Paz de Al∙lâh sean sobre él-, dice: "Al∙lâh me dio a elegir entre ser un rey profeta o un siervo profeta, y yo elegí ser un siervo profeta"… que los Rezos y la Paz de Al·lâh sean sobre él. Amad al Profeta –que los Rezos y la Paz de Al∙lâh sean sobre él-, queredle, anhelad verle y sentaros con él.

Una vez, un hombre se acercó al profeta temblando - pensaba que iba a encontrarse con el rey de los reyes-. Entonces, el profeta le dijo: "Tranquilízate, yo no soy un rey, sólo soy el hijo de una mujer que comía la carne seca en La Meca" (se refiere a una especie de embutido de carne que comía su madre, ya que no podía comer carne fresca debido a su pobreza).

¿Has hecho tú eso, aunque sea una sola vez, cuando te ha venido alguien a exaltar tu posición? ¿Le has dicho: "Tranquilo, sólo soy el hijo de un campesino"?... Al contrario, hay personas que desean que alguien caiga bajo sus pies.

El profeta –que los Rezos y la Paz de Al∙lâh sean sobre él-, montaba un burro aunque pudiera permitirse montar un caballo, para expresar su humildad hacia Al∙lâh -Ensalzado y Alabado sea-. Y, a veces, cuando le pedían elegir entre un mulo y un caballo, elegía el mulo por su humildad ante Al∙lâh.

Espero que captéis el mensaje que os quiero hacer llegar a través de estas palabras. No os estoy proponiendo menospreciar vuestro puesto ni despreciar la vida mundanal. Pero no habría ningún inconveniente en que alguna vez os rebajarais pretendiendo ser humildes ante Al·lâh, y para enseñar a vuestro corazón la sumisión y a no ser arrogante.

El día de la toma de Jaibar, el Profeta –que los Rezos y la Paz de Al∙lâh sean sobre él-, volvía triunfante, y toda la gente de Al Medina había salido a recibirle. Entonces, mientras montaba su caballo en medio de su ejército, dijo: "¿dónde está la mula?" Y descendió de su caballo y montó la mula con humildad -que los Rezos y la Paz de Al∙lâh sean sobre él-.

Cuentan a propósito del profeta –que los Rezos y la Paz de Al∙lâh sean sobre él-, que había en Medina una sirvienta pequeña que se cogió un día a la mano del profeta, -él no le retiró su mano-, y se dirigió a hacer sus compras por todo Al Medina, y no lo soltó hasta que volvieron. ¿Puedes tú hacer eso con tu hermano menor? Si él te lo pidiera, te burlarías de él, sin embargo, el profeta –que los Rezos y la Paz de Al∙lâh sean sobre él-, lo hizo con una sirvienta.

El día de la batalla de "El foso" (El Jandaq), los compañeros del profeta cavaban continuamente y rompían las piedras, siendo éstas las tareas más nobles de aquel día, mientras que el trabajo más bajo y difícil aquel día era extraer la arena del foso y echarla a un lado. Sin embargo, el profeta –que los Rezos y la Paz de Al∙lâh sean sobre él-, eligió el trabajo más bajo. Así pues, descendió al hoyo para sacar la arena afuera. Los compañeros dijeron: "Por Al∙lâh, hemos visto el cuerpo del profeta completamente cubierto de polvo".

¿Por Al·lâh, has hecho algo parecido algún día? ¿Has lavado los platos por tu madre un día o le has dicho…pero, mamá, cómo quieres que haga yo eso?

El profeta –que los Rezos y la Paz de Al∙lâh sean sobre él-, estaba al servicio de su familia, iba al mercado a hacer la compra para ellos, cosía su ropa, arreglaba sus zapatos, ordeñaba su oveja… y se trata del profeta de la humanidad –que los Rezos y la Paz de Al·lâh sean sobre él-; Nadie entrará en el Paraíso antes que él… Sin embargo, ¿veis qué humilde y sencillo era?

El día de la toma de Jaibar, una chica se acercó al profeta (en ese combate salieron con él veinte mujeres). La encontró caminando en medio del ejército, entonces la llamó y le dijo: "No es conveniente que camines así entre los soldados pues todavía eres pequeña, ven conmigo" y le hizo montar en su camello, detrás de él. Los compañeros narraron que cuando quería descansar, descendía del camello, luego le hacía arrodillarse y decía a la sirvienta "dame tu mano" y le ayudaba a descender del animal, que los Rezos y la Paz de Al∙lâh sean sobre él. La sirvienta dijo: "Cuando el combate acabó y los musulmanes triunfaron, vi al profeta –que los Rezos y la Paz de Al∙lâh sean sobre él- distribuyendo el botín de guerra mientras miraba y me buscaba y, cuando me vio, dijo: "Acércate". Entonces, le dio un collar del botín y le dijo "póntelo". Cuando ella intentó ponérselo, le dijo: "No, yo te lo pondré", y se lo puso él, con sus propias manos. La chica dijo: " Cuando crecí, juré que nunca me lo quitaría del cuello y hice mi testimonio para que lo enterraran conmigo en mi tumba y así presentarme ante el profeta el Día del Levantamiento y decirle: "Aquí está el collar, Mensajero de Al∙lâh".

¿Observáis cómo era el mensajero de Al∙lâh –que los Rezos y la Paz de Al∙lâh sean sobre él? ¿Tienes tú esas cualidades? ¿Te tratas con los sirvientes y con todo aquél que tiene menor posición que la tuya con tanta humildad y sencillez?

Si no eres así, entonces debes saber que tu corazón tiene alguna unidad de arrogancia y que no sigues la Sunna o la tradición del Mensajero de Al∙lâh –que los Rezos y la Paz de Al∙lâh sean sobre él-.

Cuando el Mensajero de Al∙lâh entró a La Meca triunfante, ¿cómo lo hizo? Pues bajando la cabeza, por humildad ante Al∙lâh. Dicen: "Hemos visto la frente del Profeta tocando el camello". ¿Te imaginas? ¿Podrías comportarte con tal humildad habiendo triunfado? Cuando has conseguido una promoción o un éxito o cuando te has graduado en la universidad, ¿Te has comportado con la misma humildad del profeta –que los Rezos y la Paz de Al∙lâh sean sobre él- al entrar en La Meca después de 13 años desterrado y después de haberle maltratado? Sin embargo, entró bajando la cabeza por humildad ante Al∙lâh, aunque había vencido.

Una vez los compañeros del profeta salieron con él –que los rezos y la paz de Al∙lâh sean sobre él-, y en el camino querían comer. Entonces, uno de ellos dijo: "Yo me encargo de encender el fuego"; Otro dijo: "Y yo hago otra cosa"…y el profeta dijo: "Y yo me encargo de buscar la leña".

La humildad de los compañeros:

Y ahora llegamos a la humildad de los compañeros, que Al·lâh esté complacido con ellos.

Nuestro señor Abu Bakr Es-Siddik limpiaba la casa de una mujer anciana, siendo por aquel entonces el Califa del Mensajero de Al∙lâh –que los Rezos y la Paz de Al∙lâh sean sobre él-. Sin embargo, nosotros tenemos vergüenza de limpiar nuestras propias casas y las jovencitas suelen decir a su madre: "Yo ahora soy una chica universitaria y tengo preocupaciones más importantes que lavar los platos y limpiar la casa".

Nuestro señor Abu Bakr

Un día se acercó a él un hombre de los se habían sentido atraídos al Islam por las donaciones que se le ofrecían y le dijo: "Ordena que se me dé un obsequio". Entonces, Abu Bakr ordenó que se le otorgara un trozo de tierra y le dijo: "Busca a Omar Ibn El Jattab para que te lo testifique". Entonces el hombre se presentó con el papel a Omar -que era de los que se había convertido al Islam recientemente- y le dijo: Omar, Abu Bakr te pide que firmes este papel como testigo". Omar respondió: "Por Al∙lâh que no voy a testificar sobre este papel. Es cierto que habéis conseguido tales dádivas cuando el Islam era débil, pero ahora el Islam es fuerte", luego tomó el papel y lo desgarró, aunque tenía la firma del propio Califa.

El hombre volvió a Abu Bakr y le dijo: "Juro por Al·lâh que no sé quién de vosotros es el Califa, él o tú"

Abu Bakr le contestó: " Él, si así lo desea".

¿Qué harías si fueras un director y te ocurriera algo similar? Seguro que te pondrías nervioso diciendo: "Por supuesto, yo soy el director".

También Omar, que Al·lâh esté complacido con él, era humilde pues en otra ocasión dijo: " Ojalá fuese un pelo en el pecho de Abu Bakr"… ¿Podrías tú decir ojalá fuese un pelo en el pecho de Fulano, teniendo en cuenta que es tu rival?

Nuestro señor Omar Ibn El Jattab

En una ocasión, siendo Omar Ibn El Jattab el Príncipe de los creyentes vino una delegación de Irak, encabezada por El Asnaf Ibn Qays. Les sorprendió sobremanera encontrarse al Príncipe de los creyentes en un aprisco lavando a los camellos con sus propias manos. Entonces, dijo a El Asnaf -que era un miembro de la nobleza en Irak-: "Asnaf, acércate para ayudar al Príncipe de los creyentes a lavar los camellos destinados a la limosna". Entonces, un hombre de la delegación le dijo: "Que Al∙lâh te cubra con su misericordia, Príncipe de los creyentes, ¿no podías haber ordenado a uno de tus siervos que lavara esos camellos?" Omar le contestó: "¿Y qué siervo es más siervo que yo y que El Asnaf Ibnu Qays? ¿Es que no sabes que el que acepta encargarse de uno de los asuntos de los musulmanes se convierte en su esclavo en ese asunto?

Nuestro señor Ali Ibn Abi Taleb

Nuestro señor Ali Ibn Abi Taleb estaba sentado con su hijo Muhammad, que era hijo de otra esposa y no de la hija del profeta, Fátima. Esta mujer era conocida por "Al Hanafía". El chico le preguntó: "Padre, ¿Quién es el mejor de los musulmanes después del Mensajero de Al∙lâh?" Le contestó: "Abu Bakr". Después, volvió a preguntarle: "¿y después?" Respondió: "Omar". Entonces el hijo explica: "Temí preguntarle quién seguía a Omar y que me dijera Ozmán, entonces le dije: "¿Y el siguiente eres tú?" Pero Ali le contestó: "Hijo mío, yo sólo soy uno más entre los musulmanes".

Muhammad Ibn Al Hanafía narró: "Una vez, me peleé con Al Hussein Ibn Ali" –los dos son hermanos-, y se dejaron de hablar durante bastante tiempo. Entonces, Muhammad Ibn Al Hanafía mandó una carta al Hussein Ibn Ali diciéndole: "Hermano, se ha largado la disputa entre nosotros. Te escribo porque tú eres mejor que yo, y tu madre es mejor que mi madre, y porque el Mensajero de Al∙lâh –que los Rezos y la Paz de Al∙lâh sean sobre él-, dijo: "El mejor de vosotros es aquél que empieza con el saludo" y temo tomar yo la iniciativa saludándote y ser mejor que tú, por eso te pido, por Al·lâh, que empieces tú".

Observa la verdadera humildad, ¿puedes comportarse de tal modo estando en una situación de disputa?

Nuestro señor Zaid Ibn Zabet

Tenemos dos ejemplos de humildad en Zaid Ibn Zabet - que fue la persona que recopiló las suras del Corán en un solo libro- y Abdul∙lâh Ibn Abbas, que era el primo del profeta y también uno de los sabios de la ciencia del Corán más importantes de esta nación. Nuestro señor Zaid montaba a camello cuando lo vio nuestro señor Abdul·lâh y cogió la brida de su camello, diciéndole: "Así es como debemos comportarnos con nuestros sabios", entonces Zaid descendió rápidamente del camello y besó la mano de Abdul·lâh Ibn Abbas diciéndole: "Y así es como debemos comportarnos con los miembros de la familia del Mensajero de Al∙lâh –que los Rezos y la Paz de Al∙lâh sean sobre él.

Otro ejemplo sorprendente de la humildad lo tenemos en el Imam Al Shafiai, que dijo: "Bebimos del agua de Zamzam para conseguir el conocimiento – es decir con la intención de aprender – y aprendimos, y si la hubiéramos bebido para conseguir el taqwa –el temor de Al·lâh-, habría sido mejor para nosotros.

También dijo: " Amo a las personas buenas y no soy uno de ellos… Ojalá consiga su intercesión; Y odio a aquél cuyo negocio es cometer pecados aunque somos iguales en la mercancía " –es decir yo cometo pecados igual que él-. Y dijo también: "No levantes tu cabello", es decir ten mucho cuidado con verte a ti mismo por encima de tu posición o ensoberbecerte. Dijo: "No levantes tu cabello, pues entonces Al∙lâh puede rebajarte a tu valor verdadero, ¿Es que no ves que aquél que agacha su cabeza bajo el techo, el techo le da sombra y le protege, mientras que el que quiere traspasar el techo con su cabeza, acaba con ella rota?"

Entonces, concluimos nuestro discurso sobre la humildad con una pregunta: ¿Cómo podemos tener humildad?

· Ejemplos de humildad en nuestra vida

La humildad en el vestido 

 Esto no quiere decir que me tenga que poner una ropa desarrapada o que tenga un aspecto desarreglado. Una vez, un hombre se acercó al Profeta –que los Rezos y la Paz de Al∙lâh sean sobre él-, y le dijo: "Mensajero de Al∙lâh, me gusta vestir bien, ¿hay algo de arrogancia en eso?", y el profeta le respondió: "No, ciertamente Al∙lâh es Bello y ama la belleza". Entonces, lo que tenemos que abandonar es la ropa lujosa, y la que nos ponemos con la intención de enorgullecernos y ser vanidosos, porque esto se considera arrogancia; Sin embargo, si nos ponemos una ropa lujosa con la intención de dar una buena imagen a las personas religiosas, y a los que se visten de una manera elegante y pulcra, entonces no hay inconveniente, al contrario es loable…pero tened cuidado, hermanas.

El profeta –que los Rezos y la Paz de Al∙lâh sean sobre él-, dice: "Si mientras que un hombre camina contoneándose con su ropa, Al∙lâh destruye la tierra debajo de él, seguirá agitándose en ella hasta el Día del Levantamiento".

El profeta –que los rezos y la paz de Al∙lâh sean sobre él-, dice: "Aquél que prescinda del vestido lujoso por humildad ante Al∙lâh, aunque pueda permitirse comprarlo, Al∙lâh le llamará el Día del Levantamiento ante todas las criaturas para que elija la que prefiera de entre las túnicas de la fe".

Y no se refiere con esto al que vive su vida entera despreciando las buenas ropas, sino al que lo deja por humildad ante Al∙lâh. Por eso, hazlo aunque sólo sea una vez, especialmente en un día en el que toda la gente va a salir enorgulleciéndose con sus vestidos.

La humildad con los sirvientes

El profeta –que los Rezos y la Paz de Al∙lâh sean sobre él-, dice: "Son vuestros hermanos, a quienes Al∙lâh ha puesto bajo vuestro dominio, así pues dadles de comer de lo mismo que coméis, vestidlos con lo que os vestís y encargadles tareas que puedan ejecutar y si les encargáis tareas más costosas de lo que pueden realizar, entonces ayudadles".

El profeta -que los Rezos y la Paz de Al∙lâh sean sobre él-, dice: "Si uno de vosotros hace que su sirviente le traiga una comida, que le invite a sentarse con él, y si no, que le ofrezca un poco de ella".

Hermanas, vigilad cómo tratáis a vuestros sirvientes. Lo que sucede muchas veces es que una señora rica pide a su sirvienta que limpie la casa de arriba abajo y que prepare el banquete antes de que lleguen los invitados y además que vuelva a limpiar la casa cuando se marchen todos. Todo esto puede que sea más de lo que la servidora puede ejecutar, y encima incluso puede que la señora se enfade y le grite si no lo acaba todo…

Ten cuidado, hermana, pues el profeta de Al∙lâh te ha avisado de que los trates bien -"Al∙lâh los ha puesto bajo tu dominio"-; Por eso muéstrate humilde ante Al∙lâh tratándola bien a ella".

La humildad al amueblar la casa:

En nuestra época, muchos matrimonios no se consuman por las exageradas peticiones que la familia de la novia hace en cuanto al piso y su mobiliario como condición esencial para entregar a su hija en matrimonio…

Ali Ibn Abi Taleb, dice: "Fui conducido hasta la hija del Profeta –que los Rezos y la Paz de Al∙lâh sean sobre él-, Fátima, y me casé con ella en el mismo día… Juro por Al∙lâh, que lo único que poseía en mi casa era una piel de cordero – en el suelo – y una almohada rellena de hojas de palmera".

Naturalmente, no hago una comparación entre lo que había en su época y en nuestra época, pero en aquel tiempo, también aquello era muy poco en comparación con lo que se solía ofrecer. Más adelante, Al·lâh aumentó la provisión de nuestro señor Ali y pudo completar el mobiliario de su casa.

La humildad con los parientes pobres

Si tienes parientes pobres, recuérdalos, no los olvides, procura tratarlos bien y visitarlos, y guárdate de pretender que estás mostrando piedad con tu familia y con tus parientes mientras en realidad eliges sólo a los que se encuentran en mejor posición económica y social.

La humildad consiste en tratar bien a la gente de menos clase social y cultural. Por ejemplo, no es humilde el estudiante que se ha graduado en una universidad privada y piensa por ello que no es lógico tratarse con el estudiante que se ha graduado en una pública. No te enorgullezcas ni seas arrogante a causa de tu saber o tus diplomas.

La humildad con aquél que te ha enseñado algo:

Muchas veces, nos burlamos de nuestros maestros en la escuela o de nuestros profesores universitarios… ¡Ni se te ocurra hacer eso! Ellos son los que te han enseñado, y se merecen que los respetes.

La humildad con quien enseñas:

Tened mucho cuidado, hermanos que invitáis a adorar a Al∙lâh…Aseguraos que tenéis humildad mientras hacéis vuestra invitación –daawa-…Cuántas hermanas han intentado atraer al camino recto a una amiga, pero se han burlado de ella y le han dicho: "Todavía eres una novata….eres muy ingenua"… ¡Ni se os ocurra hacer eso! Puede que, de esta manera, seas la causa por la que la gente se aleja de nuestra religión y evita estar junto a personas religiosas. Tened paciencia, hermanas, y tratad a la gente con ternura, compasión y humildad.

La humildad con los padres

Al∙lâh, Enaltecido y Glorificado Sea, Dice: "Baja sobre ellos el ala de la humildad que viene de la misericordia", Sura del Viaje Nocturno, aleya 24,…..Si tus padres están vivos: ¿Les besarías las manos? ¿Besarías las manos de tu madre ante la gente? Esto es una muestra de humildad. ¿Sabes hacerlo? …Y si están muertos, pide continuamente perdón a Al·lâh por ellos, y lleva a cabo actos de bondad y se les añadirá a su balanza de buenas acciones.

Por Al∙lâh, si quieres aprender la humildad y adquirirla como una virtud moral tuya, te aconsejo que lo pruebes solamente un mes. Estoy seguro que después me dirás: "Ha sido realmente fácil hacerlo con mi madre, aunque bastante más difícil con mi padre". Sin embargo, prueba, insiste una y otra vez, arrodíllate y besa las manos de tu padre y te juro por Al∙lâh, que así podrás aprender fácilmente la humildad con Al∙lâh.

La humildad más bella:

La humildad más bella es rebajarse y humillarse ante Al∙lâh, Enaltecido y Glorificado Sea. Guárdate de recriminar a alguien o ensoberbecerte porque tú acudes a una clase de religión o llevas el velo y actúas religiosamente mientras que hay mucha gente que todavía está alejada de Al∙lâh. Al∙lâh dice en la sura del Arropado, aleya 6: "Y no des esperando recibir más"... No des nada considerando que es mucho. ¡Ni se te ocurra echar en cara a Al·lâh que tú haces muchas cosas buenas! Baja tus alas y humíllate ante Al∙lâh, que te ha creado, pues tu alma y todas tus propiedades son un don y una merced de Al·lâh hacia ti.

Estos han sido algunos ejemplos sobre la humildad que pasaron por mi mente sin meditarlos. Por eso te pido que busques más ejemplos y comportamientos que te hagan alejarte de la arrogancia y te ayuden a ser humilde.

· ¿Cómo puedes adquirir la virtud moral de la humildad? y ¿Cómo puedes ser humilde?

· Medita sobre la Majestuosidad de Al∙lâh, Glorificado y Enaltecido Sea, Su Poder y Su Gracia, y te sentirás rebajado y humillado.

· Siente tu pobreza frente a Al∙lâh y serás humilde.

· Observa la Grandeza de Al∙lâh y tu posición y serás humilde.

· ¿Cómo puedes habituarte de una manera práctica?

· Procura comer una de tus comidas junto a los empleados de menor posición que la tuya o con los sirvientes.

· Pide a tu criada que se siente contigo y comparte con ella la comida.

· Enseña el Corán a los pobres.

· Frecuenta a los desvalidos y a los pobres.

· Fija un día a la semana para lavar los platos.

· Arrodíllate y besa las manos de tus padres.

· Busca un trabajo que te resulte difícil hacer por arrogancia y hazlo, pues ésta es la mejor manera de educarte a ti mismo para ser humilde.

· Busca el motivo que ha engendrado la arrogancia dentro de ti, y que te ha hecho acostumbrarte a ella hasta el punto de que te resulta difícil abandonarla…y destiérrala de tu alma.

· ¿Cómo puedo saber si me he vuelto humilde?

¿Quieres saber una manera práctica de comprobar si te has vuelto humilde o no? 

 · Pide a alguien que pregunte a tus criados cómo eres.

· Pide a alguien que pregunte a tus amigos cómo eres.

· Investiga qué dicen de ti los pobres y los desvalidos que viven cerca de ti. Investiga qué dice la gente de ti, especialmente la gente sencilla.

Y concluyo mi discurso con el hadiz del profeta que dice:

"No entra en el paraíso aquél cuyo corazón contenga una pizca de arrogancia".


[1] Al∙lâh= significa Dios. Es el Nombre Más Grande que ostenta el Único Creador que posee todos los atributos propios de la divinidad, tal como fue revelado en el Qor´ân.

[2] (SAAWS): Sal·la Al·lâhu Alayhi Wa Sal·lam: Los Rezos y la Paz de Al∙lâh sean sobre él, que es explicada por los ulemas como sigue:

Sal·la Al·lâhu Alayhi: significa que le cubra con su misericordia…El motivo de traducirlo literalmente es porque estas palabras son repetidas por los musulmanes de todo el mundo, siguiendo el precepto divino de decir esta expresión siempre que se mencione al Profeta, en la llamada a la oración (Al Âdhân) o en cualquier circunstancia, como veneración concedida por Al·lâh a Su último Mensajero, que ha sido enviado a toda la humanidad. Wa sal·lam: significa: y derrame Su Paz sobre él.

[3] TSQ = Traducción de los Significados de Al Qor'ân. Es imposible transmitir exactamente los verdaderos significados que contienen las palabras de Al Qor'ân o imitar su elocuente retórica. Se han traducido los significados de Al Qor'ân y no se puede decir que sea una traducción de Al Qor'ân. Esta traducción nunca podrá reemplazar la lectura de Al Qor'ân en lengua árabe -la lengua en que fue revelado.


 

 

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