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Pueblos Desaparecidos

 

 

HARUN YAHYA



Fuente: www.harunyahya.com

 

INDICE

PREFACIO

INTRODUCCION

Generaciones Preteritas

 

CAPITULO 1

El Diluvio En La Epoca De Noé

CAPITULO 2

La Vida Del Profeta Ibrahim (Abraham)

CAPITULO 3

El Pueblo De Lot Y La Ciudad Que Fue Vuelta De Arriba Abajo

CAPITULO 4

El Pueblo De "Ad Y Ubar, La "Atlantis De Las Arenas"

CAPITULO 5

Tamud

CAPITULO 6

El Faraón Que Fue Ahogado

CAPITULO 7

El Pueblo De Saba Y La Inundación Del Arim

CAPITULO 8

El Profeta Salomón Y La Reina De Saba

CAPITULO 9

Los Compañeros De La Cueva

 

CONCLUSION

NOTAS


 

PREFACIO


"Te contamos estas cosas de las ciudades: algunas de ellas están aún en pie, otras son rastrojo. No hemos sido Nosotros quienes han sido injustos con sus habitantes, sino que ellos lo han sido consigo mismos. Sus dioses, a los que invocaban, en lugar de invocar a Dios, no les sirvieron de nada cuando vino la orden de tu Señor: sólo acrecentaron su perdición" (C. 11:100-101)


Dios crea a los seres humanos y les da forma física y espiritual, los conduce a una cierta forma de vida y luego los lleva a Su presencia al dar lugar a la muerte de ellos. Dios crea a los seres humanos como dice el versículo: "¿No va a saber Quien ha creado…?" (C. 67:14). Es El quien conoce y otorga Su reconocimiento al ser humano, Quien lo educa y cubre sus necesidades. Por lo tanto, el único propósito genuino que tiene el ser humano en la vida es alabar a Dios, suplicarle y adorarle. En consecuencia, la única guía que tiene el ser humano es el mensaje puro, es decir, la revelación de Dios comunicada a las personas por medio de Sus mensajeros.

El Corán es el último libro de Dios y su revelación sin alteraciones.

De ahí la responsabilidad de asumir el Corán como nuestra verdadera guía y de prestar una atención meticulosa a todos los criterios o dictámenes que estipula. Este es el único camino de salvación en este mundo y en el otro.

Por lo tanto necesitamos investigar muy cuidadosa y atentamente lo que nos relata el Corán, para luego reflexionar sobre ello. Dios nos dice en el Corán que el propósito de la revelación del Libro es hacer que la gente piense, medite:

"Este es un comunicado dirigido a los hombres para que, por él, sean advertidos, para que sepan que El es un Dios Uno y para que los dotados de intelecto se dejen amonestar" (C. 14:52).

Toda la información sobre los pueblos de la antigüedad, de lo cual el Corán se ocupa largamente, es por cierto un tema sobre el que deberíamos meditar. La mayoría de esos pueblos rechazaron a los profetas que les fueron enviados y, además, exhibieron animadversión hacia ellos. Debido a semejante atrevimiento, se atrajeron la cólera de Dios y fueron barridos de la faz de la tierra.

El Corán nos dice que la destrucción de esos pueblos debería servir de advertencia a las generaciones que les sucedieron. Por ejemplo, inmediatamente después del castigo dado a un grupo de judíos que se rebelaron contra Dios, se dice en el Corán: "E hicimos de ello un castigo ejemplar para los contemporáneos y sus descendientes, una exhortación para los temerosos de Dios" (C. 2:66).

En este libro haremos una revisión de las sociedades del pasado que han sido destruidas debido a que se rebelaron contra Dios. Nuestro propósito es poner de relieve todos los incidentes del caso, cada uno de los cuales es "un castigo ejemplar para los contemporáneos y sus descendientes", de modo que les pueda servir de "exhortación".

La segunda razón que nos lleva a examinar la destrucción de esos pueblos es hacer conocer la autenticidad de lo que dice el Corán respecto del mundo. Dios afirma en el Corán que la realidad de sus versículos son observables en el mundo exterior: "Di también: '¡Alabado sea Dios! El os mostrará Sus signos y vosotros los reconoceréis. Tu Señor está atento a lo que hacéis'" (C. 27:93).

Y conocer y caracterizar los signos de Dios es una de las formas primeras que conducen a la fe.

Casi todos los incidentes de destrucciones relatados en el Corán pudieron ser "mostrados" y "reconocidos" gracias a los actuales descubrimientos arqueológicos y documentación lograda. En este trabajo nos ocuparemos de los vestigios o huellas que quedaron de las destrucciones mencionadas en el Corán (Hay que tener en cuenta que algunas de las comunidades a las que se refiere el Corán no se incluyen en el estudio de este libro porque hay casos en los que no se menciona ningún dato de tiempo y lugar, sino que solamente se los describe por la conducta rebelde y opuesta a Dios y a Sus profetas, motivo por el cual sufrieron desastres diversos a los cuales se evoca para que la gente extraiga de ellos la advertencia correspondiente).

Nuestro propósito es arrojar luz, en base a los descubrimientos actuales, sobre las realidades que manifiesta el Corán, y así mostrar a todos --creyentes y no creyentes-- la verdad de la religión de Dios.


INTRODUCCION


Generaciones Preteritas

"¿No se han enterado de lo que pasó a quienes les precedieron: el pueblo de Noé, los aditas, los tamudeos, el pueblo de Abraham, los madianitas y los de las vueltas (probablemente aquí se refiere a Sodoma y Gomorra) de arriba abajo? Sus enviados vinieron a ellos con las pruebas claras. No fue Dios quien fue injusto con ellos, sino que ellos lo fueron consigo mismos" (C. 9:70)

El mensaje divino transmitido por Dios a través de Sus mensajeros, nos ha sido comunicado desde que el ser humano fue creado. Algunas sociedades aceptaron ese mensaje, en tanto que otras lo negaron, lo rechazaron. Ocasionalmente una minoría, en una sociedad que aceptó el mensaje, siguió al mensajero.

Pero la mayoría de las comunidades que recibieron el mensaje no lo han aceptado. Y no solamente no lo tuvieron en cuenta sino que también intentaron dañar, agredir al mensajero y a quienes lo seguían. Era algo común que se denigre a los mensajeros, acusándolos  de "falsedad, magia, locura y engaño". Incluso los dirigentes de muchos de esos pueblos preferían verlos muertos, instigaban su asesinato.

Todo lo que querían los profetas era que la gente obedezca a Dios. No pedían dinero ni ningún otro beneficio mundanal a cambio de su mensaje. Tampoco presionaban a las personas para que acepten su palabra. Lo único que hacían era invitar a la gente a la religión verdadera y a que inicien una vida distinta de la que llevaban.

Lo que sucedió entre Suayb y el pueblo de los madianitas, a donde fue enviado, ilustra respecto a las relaciones entre el profeta y la comunidad. Es muy interesante apreciar la reacción que tienen con Suayb y como terminaron los miembros de su tribu, a quienes llamó a creer en Dios y renunciar a las injusticias que estaban cometiendo:

"Y a los madianitas (enviamos) su hermano Suayb. Dijo: '¡Pueblo! ¡Servid a Dios! No tenéis a otro Dios que El. ¡No defraudéis en la medida ni en el peso! Os veo con el bienestar, pero temo por vosotros el castigo de un día de alcance universal. Y, ¡pueblo!, ¡dad la medida y el peso equitativos! ¡No defraudéis a los demás en sus bienes! ¡No obréis mal en la tierra corrompiendo! Lo que Dios os deja es mejor para vosotros, si es que sois creyentes. Y yo no soy vuestro custodio'. Dijeron: '¡Suayb! ¿Acaso te ordena tu religión que dejemos lo que nuestros padres servían o que dejemos de utilizar libremente nuestra hacienda? Tú eres, ciertamente, el benigno, el honrado'. Dijo (Suayb): '¡Pueblo! ¿Qué os parece? Si yo me baso en una prueba clara venida de mi Señor y El me provee de un bello sustento venido de El… Yo no pretendo contrariaros cuando os prohibo algo. No pretendo sino reformaros en la medida de mis posibles (en la medida que yo pueda). Mi éxito no depende sino de Dios. En El confío y a El me vuelvo arrepentido. Y, ¡pueblo!, ¡que la oposición a mí no os cause los mismos males que alcanzaron al pueblo de Noé o al pueblo de Hud o al pueblo de Salih! Y el pueblo de Lot no está lejos de vosotros. ¡Pedid perdón a vuestro Señor! Luego, ¡volveos a El!. Mi Señor es misericordioso, lleno de amor'. Dijeron: '¡Suayb! No entendemos mucho de lo que dices. Entre nosotros se te tiene por débil. Si no hubiera sido por tu clan, te habríamos lapidado. No nos impresionas'. Dijo (Suayb): '¡Pueblo! ¿Os impresiona mi clan más que Dios, a Quien habéis pospuesto con desprecio? Mi Señor abarca todo lo que hacéis. ¡Pueblo! ¡Obrad según vuestra situación! Yo también obraré… Veréis quién va a recibir un castigo humillante y quién es el que miente… ¡Vigilad! Yo también vigilaré con vosotros'. Cuando vino Nuestra orden, salvamos por una misericordia venida de Nosotros a Suayb y a los que con él creían. El Grito (es decir, el Castigo) sorprendió a los que habían sido impíos y amanecieron muertos en sus casas, como si no hubieran habitado en ellas. ¡Sí! ¡Atrás los madianitas!, como también se había hecho a los tamudeos" (C. 11: 84-95).

El pueblo de Madián fue castigado por la cólera de Dios y pereció como se describe en los versículos arriba mencionados debido a que estaba maquinando "lapidar a Suayb", aunque lo que había hecho éste era llamar a la gente al bien. El ejemplo del pueblo de Madián no es el único. Por el contrario, como lo advirtió Suayb al hablar con su pueblo, muchas comunidades anteriores habían perecido por razones parecidas. Y después de lo sucedido al pueblo de Madián, muchas otras comunidades también fueron destruidas por la cólera de Dios.

En las páginas que siguen describiremos a esas comunidades que perecieron y los restos que de ellas quedaron. El Corán describe detalladamente a esas comunidades e invita a la gente a sopesar esos ejemplos y advertir el fin que tuvieron.

El Corán llama la atención sobre el hecho de que la mayoría de las comunidades que perecieron habían establecido civilizaciones de un alto nivel, característica que se enfatiza: "

¡A cuántas generaciones hemos hecho antes perecer, más temibles que ellos y que recorrieron el país en busca de escape (del castigo divino)" (C. 50:36).

Y en particular se subrayan dos características. La primera es que se trata de las comunidades "más temibles", es decir, que fueron destruidas cuando contaban con un sistema administrativo y militar muy fuerte y disciplinado, mediante el cual conquistaron por la fuerza el territorio en donde vivían. La segunda característica es que fundaron grandes ciudades que se distinguían por sus particularidades arquitectónicas.

Vale la pena tener en cuenta que ambas características se encuentran también en las actuales civilizaciones --logradas por medio de la ciencia y de la tecnología-- que, asimismo, niegan e ignoran a Dios, olvidándose que todo se hace posible por Su potestad, es decir, porque El lo permite. Pero como se señala en los versículos mencionados, las civilizaciones con que contaban esos pueblos no pudieron salvarlos de la destrucción porque se basaban en la negación de Dios. El fin de la actual civilización no será distinto en tanto se base en la negación de Dios y en el mal obrar sobre la tierra.

Una considerable cantidad de eventos que llevaron a esas destrucciones, algunos de los cuales son relatados en el Corán, han sido confirmados por investigaciones arqueológicas hechas en tiempos modernos. Dichos hallazgos, que prueban definidamente que han ocurrido los incidentes a que hace referencia el Corán, explica la necesidad de estar "prevenido", lo cual es un rasgo distintivo en las anécdotas coránicas. Dios nos dice en el Corán que es necesario "viajar a lo largo de la tierra" y ver "cómo terminaron sus antecesores".

"Antes de ti, no enviamos más que a hombres de las ciudades, a los que hicimos revelaciones. ¿No han ido por la tierra y mirado como terminaron sus antecesores? Sí, la Morada de la otra vida es mejor para los que temen a Dios. ¿Es que no razonáis…? Cuando ya los enviados desesperaban y pensaban que se les había mentido, les llegó Nuestro auxilio y fue salvado el que quisimos. Pero Nuestro rigor no respetará a la gente pecadora. Hay en sus historias motivo de reflexión para los dotados de intelecto… No es un relato inventado, sino confirmación de los mensajes anteriores, explicación detallada de todo, dirección y misericordia para gente que cree" (C. 12:109-111).

En realidad, hay ejemplos en la historia de las comunidades pasadas para aquellos dotados de intelecto. Las comunidades mencionadas, al haber perecido por la rebeldía frente a Dios y por el rechazo de Sus órdenes, nos revelan lo débil e impotente que es el género humano respecto a El. En las páginas que siguen examinaremos esos ejemplos en un orden cronológico.


CAPITULO 1

EL DILUVIO EN LA EPOCA DE NOE


Enviamos a Noé a su pueblo y permaneció con él durante mil años menos cincuenta. Luego, el diluvio les sorprendió en su impiedad (C. 29:14)

En casi todas las culturas hay referencias al Diluvio en la época de Noé, y se alude al mismo en el Corán ampliamente. La indiferencia del pueblo del profeta Noé a los consejos y advertencias de éste, sus reacciones y los hechos que tuvieron lugar, se relata detalladamente en muchos versículos.

El profeta Noé fue enviado a advertir e instar a su pueblo a que adore solamente a Dios y abandone la rebelión en la que cayó al apartarse de Su mensaje y asociar a otros a El. Si bien el mensajero Noé aconseja muchas veces al pueblo a que se someta a las órdenes de Dios y le advierte de Su cólera, el mismo siguió rehusándose a ello y continuó asociando otros a El:

"Enviamos Noé a su pueblo y dijo: '¡Pueblo! ¡Servid a Dios! No tenéis a otro Dios que El. ¿Y no Le temeréis?'. Los dignatarios del pueblo, que no creían, dijeron: 'Este no es sino un mortal como vosotros, que quiere imponerse a vosotros. Si Dios hubiera querido, habría hecho descender a ángeles. No hemos oído que ocurriera tal cosa en tiempo de nuestros antepasados. No es más que un poseso. ¡Observadle durante algún tiempo!'. '¡Señor!', dijo (Noé). '¡Auxíliame que me desmienten!'" (C.23:23-26).

Como se dice en estos versículos, los jefes de la comunidad intentaron acusar al profeta Noé de buscar imponerse sobre ellos, es decir, de sobresalir y beneficiarse personalmente por medio del liderazgo mundanal, la riqueza y un elevado nivel social, a la vez que pretendieron caracterizarlo como un "poseso" y decidieron soportarlo durante un tiempo mientras lo tenían bajo observación.

Debido a esto Dios dijo al mensajero Noé que quienes rechazaban la fe y hacían el mal serían castigados y perecerían ahogados, en tanto que quienes creían serían salvos.

Cuando llegó el momento del castigo las aguas brotaron de la tierra causando grandes inundaciones que, junto a lluvias excesivas, provocaron un gran diluvio. Dios le dijo a Noé que haga "entrar en ella (el arca) una pareja (macho y hembra) de cada una (de las especies animales) y a tu familia, salvo a aquél de ellos cuya suerte ya ha sido echada" (C. 23:27). Todas las personas que habitaban esas tierras fueron ahogadas, incluido el "hijo" de Noé, quien pensaba que podía salvarse refugiándose en una montaña cercana. Todos perecieron ahogados, excepto quienes subieron a la nave junto con el profeta Noé. Cuando las aguas descendieron al finalizar el Diluvio y "el episodio llegó a su fin", el Arca se posó en el Chudi --es decir, en un lugar elevado--, como nos informa el Corán (en 11:44).

Los estudios arqueológicos, geológicos e históricos exhiben que este episodio tuvo lugar precisamente como se relata en el Corán. El Diluvio es descrito también de una manera muy similar en muchos registros de las civilizaciones antiguas y en muchos documentos históricos, aunque el carácter y los nombres de los lugares varían, y todo lo que "sucedió a un pueblo extraviado" se presenta a los contemporáneos como una advertencia.

Además de relatarse el Diluvio en el Antiguo y en el Nuevo Testamento, se lo encuentra de manera muy similar en los registros sumerios y asirio-babilonios, en las leyendas griegas, en la épica Shatapatha, Brahmana y Mahabharata de la India, en algunas leyendas galesas de las islas británicas, en las Eddas nórdicas, en las leyendas lituanas e incluso en algunos cuentos de origen chino.

¿Cómo pudo ser recogida una información detallada y pertinente en lugares culturalmente distintos y muy alejados geográficamente uno del otro y de la región del diluvio?

Hay una respuesta clara: el hecho que el mismo episodio se relate en registros e inscripciones de una serie de comunidades que tenían muy poca probabilidad de comunicarse entre sí, es en realidad una clara evidencia que esos pueblos recibieron ese conocimiento de una fuente divina. Parece que el Diluvio, uno de los sucesos más grande y destructivo de la historia, fue narrado por muchos profetas enviados a distintas civilizaciones con el propósito de establecer un ejemplo. Es por eso que las noticias acerca del Diluvio fueron difundidas en distintas culturas.

Por otra parte, además de narrarse la historia del Diluvio y del profeta Noé en muchas culturas y fuentes religiosas, ha sufrido una gran alteración como producto de la falsificación, de la transmisión incorrecta o incluso de la mala intención, apartándose así de la versión original. Las investigaciones revelan que de entre todas las narraciones del Diluvio que relatan básicamente el mismo suceso, con algunas diferencias, la única descripción coherente es la del Corán.

 
El Profeta Noé y el Diluvio en el Corán

El Diluvio en la época de Noé se menciona en muchos versículos del Corán. A continuación exponemos los versículos reordenados en función de la secuencia de los sucesos.

 

El Profeta Noé Invita a Su Pueblo a la Religión de Verdad

"Enviamos a Noé a su pueblo. Dijo: '¡Pueblo! ¡Servid a Dios! No tenéis a otro Dios que El. Temo por vosotros el castigo de un día terrible'" (C. 7:59).

Tenéis en mí a un enviado digno de confianza. ¡Temed, pues, a Dios y obedecedme! No os pido por ello ningún salario. Mi salario no incumbe sino al Señor del universo. ¡Temed, pues, a Dios y obedecedme!" (Shuara:107-110)

"Enviamos a Noé a su pueblo y dijo: '¡Pueblo! ¡Servid a Dios! No tenéis otro Dios que El. ¿Y no le temeréis?'" (C. 23:23).

 

El Profeta Noé Advierte a Su Pueblo del Castigo de Dios

"Enviamos a Noé a su pueblo: 'Advierte a tu pueblo antes que le alcance un castigo doloroso'" (C. 71:1).

"Veréis quién recibirá un castigo humillante y sobre quién se abatirá un castigo permanente" (C. 11:39).

"¡No sirváis sino a Dios! Temo por vosotros el castigo de un día doloroso!'" (C. 11:26).

 

El Pueblo de Noé Impugna el Mensaje

"Los dignatarios de su pueblo dijeron: 'Sí, vemos que estás evidentemente extraviado'" (C. 7:60).

"Dijeron: '¡Noé! No paras de discutir con nosotros. ¡Tráenos, pues, aquello con que nos amenazas, si es verdad lo que dices!'" (C. 11:32).

"Y, mientras construía la nave, siempre que pasaban por allí dignatarios de su pueblo se burlaban de él. Decía: 'Si os burláis de nosotros, ya nos burlaremos de vosotros como os burláis" (C. 11:38).

"Los dignatarios del pueblo, que no creían, dijeron: 'Este no es sino un mortal como vosotros, que quiere imponerse a vosotros. Si Dios hubiera querido, habría hecho descender a ángeles. No hemos oído que ocurriera tal cosa en tiempo de nuestros antepasados" (C. 23:24).

"Antes de ellos ya el pueblo de Noé había desmentido. Desmintieron a Nuestro siervo y dijeron: '¡Un poseso!', y fue rechazado" (C. 54:9).

 

Desprecio Hacia Quienes Siguieron al Profeta Noé

"Los dignatarios de su pueblo. que no creían, dijeron: 'No vemos en ti más que a un mortal como nosotros y no vemos nadie que te siga sino la hez de nuestro pueblo, que lo hace irreflexivamente. Ni vemos que gocéis de ningún privilegio sobre nosotros. Antes bien, creemos que mentís'" (C. 11:27).

"Dijeron: '¿Vamos a creerte a ti, siendo que son los más viles los que te siguen?' Dijo:' ¿Y qué sé yo de sus obras?' Sólo a mi Señor tienen que dar cuentas. Si os dierais cuenta… ¡No voy a rechazar a los creyentes! ¡Yo no soy más que un monitor que habla claro!'" (C. 26:111-115).

 

Dios Recuerda a Noé Que No Se Aflija

"Y se reveló a Noé: 'De tu pueblo sólo creerán los que ya creían. ¡No te aflijas, pues, por lo que hicieren!'" (C. 11:36).

 

Las Súplicas del Profeta Noé

"¡Falla, pues, entre yo y ellos, y sálvame, junto con los creyentes que están conmigo!" (C. 26:118).

"Entonces invocó a su Señor: '¡Estoy vencido! ¡Defiéndete (porque no puedes contar con mi auxilio)!'" (C. 54:10).

"Dijo: '¡Señor! He llamado a mi pueblo noche y día. Mi llamamiento sólo ha servido para que huyan más.'" (C.71:5-6).

"'¡Señor!', dijo. '¡Auxíliame que me desmienten!'" (C. 23:26).

"Noé Nos había invocado. ¡Qué buenos fuimos escuchándole!" (C. 37:75).

 

La Construcción del Arca

"¡Construye la nave bajo Nuestra mirada y según Nuestra inspiración y no me hables de los que han obrado impíamente! ¡Van a ser anegados!'" (C: 11:37).

 

Destrucción del Pueblo del Profeta Noé Por Medio del Anegamiento

"Pero le desmintieron. Así, pues, les salvamos, a él y a quienes estaban con él en la nave, y anegamos a quienes habían desmentido Nuestros signos. Eran, en verdad, un pueblo ciego." (C. 7:64).

"Luego, después, anegamos al resto." (C. 26:120).

"Enviamos Noé a su pueblo y permaneció con él durante mil años menos cincuenta. Luego, el diluvio le sorprendió en su impiedad" (C. 29:14).

"Así, pues, salvamos a él y a los que con él estaban, por una misericordia venida de Nosotros. Y extirpamos a quienes habían desmentido Nuestros signos y no eran creyentes." (C. 7:72).

 

Forma en Que Termina la Vida del "Hijo" del Profeta Noé

El Corán relata un diálogo entre Noé y su hijo, al principio del Diluvio:

"Y navegó con ellos entre olas como montañas. Noé llamó a su hijo, que se había quedado aparte: '¡Hijito! ¡Sube con nosotros, no te quedes con los infieles!'. Dijo (el hijo de Noé):'Me refugiaré en una montaña que me proteja del agua'. Dijo (Noé a su hijo):'Hoy nadie encontrará protección contra la orden de Dios, salvo aquél de quien El se apiade'. Se interpusieron entre ambos las olas y fue (el hijo de Noé) de los que se ahogaron." (C. 11:42-43).

 

Los Creyentes se Salvan del Diluvio

"Les salvamos, pues, a él y a quienes estaban con él en la nave abarrotada" (C. 26:119).

"Les salvamos, a él y a los de la nave, e hicimos de ella un signo para todo el mundo." (C. 29:15).

 

La Naturaleza Física del Diluvio

"Abrimos las puertas del cielo a una lluvia torrencial y en la tierra hicimos manar fuentes. Y el agua (del cielo y de la tierra) se encontró, según una orden decretada. Le embarcamos (a Noé) en aquello (el arca) de planchas y de fibras,…" (C. 54:11-13).

"Hasta que, cuando vino Nuestra orden y el horno hirvió, dijimos (Dios a Noé): 'Carga en ella (el arca) a una pareja de cada especie, a tu familia --salvo a aquél cuya suerte ha sido ya echada (se trata del cuarto hijo de Noé, no mencionado en la Biblia y del que el Corán no da su nombre. Era pecador, al igual que la mujer de Noé)-- y a los creyentes'. Pero no eran sino pocos los que con él (Noé) creían. Dijo (Noé): '¡Subid a ella! ¡Que navegue y llegue a buen puerto en el nombre de Dios! Mi Señor es, ciertamente, indulgente, misericordioso'. Y navegó con ellos entre olas como montañas. Noé llamó a su hijo, que se había quedado aparte: '¡Hijito! ¡Sube con nosotros, no te quedes con los infieles!'" (C. 11:40-42).

"Y le inspiramos: '¡Construye la nave bajo Nuestra mirada y según Nuestra inspiración!. Y cuando venga Nuestra orden y el horno hierva, haz entrar en ella a una pareja de cada y a tu familia, salvo a aquél de ellos cuya suerte ha sido ya echada. ¡Y no me hables de los que han obrado impíamente! ¡Van a ser anegados!" (C. 23:27).

 

El Arca se Posa en un Lugar Elevado

"Y se dijo: '¡Traga, tierra, tu agua! ¡Escampa, cielo!' Y el agua fue absorbida, se cumplió la orden y se posó (el arca) en el Chudi (montaña de Arabia). Y se dijo: '¡Atrás el pueblo impío!'" (C. 11:44).

 

El Aspecto Aleccionador en el Episodio del Diluvio

"Cuando las aguas lo inundaron todo, os llevamos en la embarcación, para hacer de ello un recuerdo para vosotros, para que el oído atento lo retuviera." (C. 69:11-12).

 

Dios Alaba al Profeta Noé

"¡Paz sobre Noé, entre todas las criaturas! Así retribuimos a quienes hacen el bien. Es uno de Nuestros siervos creyentes." (C. 37:79-81).

 

¿Fue el Diluvio un Desastre Local o Mundial?

Quienes niegan la realidad del Diluvio en la época de Noé, se apoyan en que sería imposible que abarcase todo el mundo. Además, esa negación se usa para atacar al Corán. Según esa gente, todos los libros revelados, incluido el Corán, al defender la existencia de un diluvio mundial caen en el error.

Pero eso no es así. El Corán fue revelado por Dios y es el único libro divino sin alteraciones. El Corán considera el Diluvio desde un punto de vista muy distinto al del Pentateuco y al de otras leyendas narradas en distintas culturas. El Pentateuco, es decir, los cinco primeros libros del Antiguo Testamento, dice que el Diluvio fue mundial, que cubrió todo el planeta. Pero el Corán no dice eso. Por el contrario, los versículos pertinentes implican que el Diluvio fue regional y que no cubrió todo el mundo, ya que solamente anegó a las personas del caso, como castigo, al no prestar atención a las advertencias de Noé.

Al examinar las narraciones sobre el Diluvio que aparecen en el Antiguo Testamento y en el Corán, vemos como se manifiesta esa diferencia. El Antiguo Testamento, que sufrió muchas alteraciones y adiciones a lo largo de la historia, y por lo tanto no puede ser tomado como una revelación original, describe así el Diluvio:

"Viendo Yahvéh que la maldad del hombre cundía en la tierra, y que todos los pensamientos que ideaba su corazón eran puro mal de continuo, le pesó a Yahvéh de haber hecho al hombre en la tierra, y se indignó en su corazón. Y dijo Yahvéh: 'Voy a exterminar de sobre la faz del suelo al hombre que he creado, --desde el hombre hasta los ganados, las sierpes, y hasta las aves del cielo-- porque me pesa haberlos hecho'. Pero Noé halló gracia a los ojos de Yahvéh." (Génesis 6:5-8).

Sin embargo el Corán exhibe claramente que el diluvio no ocurrió en todo el mundo, puesto que solamente fue destruido el pueblo de Noé. Así como Hud fue enviado solamente a 'Ad (C. 11:50), Salih a Tamud (C. 11:61) y todos los demás profetas anteriores a Muhammad fueron solamente enviados a sus respectivos pueblos, de la misma manera Noé fue enviado solamente a su pueblo, y el Diluvio provocó la desaparición del pueblo de Noé.

"Y ya enviamos a Noé a su pueblo: 'Soy para vosotros un monitor que habla claro: ¡No sirváis sino a Dios! Temo por vosotros el castigo de un día doloroso'" (C. 11:25-26).

Quienes perecieron fueron esos que no tuvieron en cuenta para nada la proclama del mensaje del profeta Noé y persistieron en la rebelión. Los versículos persistentes son bastante explícitos:

"Pero le desmintieron. Así, pues, les salvamos, a él y a quienes estaban con él en la nave, y anegamos a quienes habían desmentido Nuestros signos. Eran, en verdad, un pueblo ciego." (C. 7:64).

"Así, pues, salvamos a él y a los que con él estaban, por una misericordia venida de Nosotros. Y extirpamos a quienes habían desmentido Nuestros signos y no eran creyentes." (C. 7:72).

Además Dios subraya en el Corán que El no destruye una comunidad antes que le haya sido enviado un mensajero. La destrucción tiene lugar solamente después que un exhortador que llega a un pueblo en particular es desmentido y/o calumniado. Dice Dios:

"Tu Señor nunca ha destruido ciudades sin haber antes mandado a su metrópoli a un enviado que les recitara Nuestras aleyas. Nunca hemos

destruido ciudades, a menos que sus habitantes fueran impíos." (C. 28:59).

No es una práctica de Dios destruir pueblos a los que no envió mensajeros. Noé fue enviado como exhortador solamente a su pueblo. Por lo tanto Dios no destruyó a otras comunidades a las que no había mandado amonestadores, sino que solamente destruyó al pueblo de Noé.

Por lo expresado en el Corán podemos estar seguros que el diluvio de la época de Noé fue un desastre regional, no mundial. Las excavaciones hechas en los yacimientos arqueológicos donde se supone que ocurrió el diluvio --lo que examinaremos después-- muestra que éste no fue mundial sino solamente una catástrofe de amplias dimensiones que afectó determinada parte de la Mesopotamia.

 

¿Subieron a Bordo del Arca Todas las Especies de Animales?

Los intérpretes de la Biblia creen que Noé llevó a bordo del arca a todas las especies animales que existían en el planeta, cosa que las salvó de la extinción. De acuerdo a dicha creencia, fueron subidas a bordo un par de cada una (macho y hembra).

No cabe ninguna duda que quienes defienden esa afirmación enfrentarán serias dificultades en todo sentido. La cuestión de cómo fueron alimentados los animales que subieron a bordo, cómo se acomodaron arriba del arca o cómo se mantuvieron las especies separadas entre sí, son preguntas imposibles de responder. Además, queda planteada la siguiente pregunta: ¿cómo fueron reunidos animales de distintos continentes, como ser mamíferos de los polos, canguros de Australia o los peculiares bisontes del norte de América? A ello hay que agregar: ¿cómo animales muy peligrosos --víboras venenosas, escorpiones y animales salvajes en general-- fuero subidos al arca y se los mantuvo apartados de su habitat natural hasta que finalizó el diluvio?.

Estos son los interrogantes a los que tiene que hacer frente el Antiguo Testamento. En el Corán no hay ninguna expresión que implique que todas las especies animales existentes en la tierra fueran llevadas a bordo. Como lo señalamos antes, el Diluvio tuvo lugar en una región determinada. Por lo tanto, los animales que subieron al arca eran únicamente los que vivían en la región donde residía el pueblo de Noé.

Sin embargo, es evidente que incluso es imposible reunir a todas las especies que se encontraban en esa región. Es difícil pensar que Noé, junto a unos pocos creyentes (11:40), fuesen por todos lados reuniendo una pareja de cada una de las cientos de especies animales de los alrededores. Incluso es mucho más imposible que hayan reunido las cientos de especies de insectos de la región, y además, ¡que fuesen capaces de discriminar los machos de las hembras!. Por eso creemos que lo más probable es que hayan reunido los animales que podían ser llevados y alimentados más fácilmente, especialmente los domésticos y provechosos para el ser humano. Lo más probable es que el profeta Noé llevó a bordo animales como vacunos, lanares, equinos, camélidos, etc., dado que eran los animales cuya necesidad era elemental para establecerse nuevamente en alguna región que había perdido gran parte de sus reservas debido al Diluvio.

Lo importante aquí es que la determinación divina en la orden que Dios da a Noé es para que reúna los animales requeridos para iniciar una nueva vida, y no tanto para que proteja a todo el género animal. Dado que el Diluvio fue regional, no existía la posibilidad de que se extinguiesen todas las especies de animales. Lo más probable es que animales de otras regiones emigrasen a esa área y la repoblasen después del Diluvio, y de ese modo retomase la actividad o animación que tenía antes.

 

¿Qué Altura Alcanzaron las Aguas?

Otro debate respecto del Diluvio es si las aguas se elevaron lo suficiente para cubrir todas las montañas. Como se sabe, el Corán nos informa que el arca se posó sobre el Chudi después del Diluvio. La denominación de Chudi se refiere generalmente a un sitio montañoso específico, en tanto que en árabe significa "asentamiento elevado o colina". En consecuencia, no deberíamos olvidar que "Chudi" pudo no haber sido usado como nombre para un sitio montañoso específico, sino para indicar que el arca se posó en un lugar elevado. Además, el sentido antes mencionado de la palabra "Chudi" puede estar señalando también que el agua había alcanzado una cierta elevación, pero no el pico de una montaña. Es decir, lo más probable es que el diluvio no abarcó toda la tierra y todas las montañas, como se describe en el Antiguo Testamento, sino que solamente cubrió una región.

 

Lugar Geográfico Donde Tuvo Lugar el Diluvio

Se ha sugerido como ubicación del Diluvio la zona de la llanura mesopotámica. Allí estuvieron las civilizaciones más antiguas. Además, al estar la Mesopotamia entre los ríos Eufrates y Tigris, se trata de una región geográficamente propensa para una gran inundación. Uno de los factores que probablemente contribuyó a ello es que los ríos se salieron de cauce y sumergieron la región.

La segunda razón por la que se consideró a la zona el lugar donde se produjo el Diluvio histórico reside en que en los registros de muchas civilizaciones de la región se encuentra gran cantidad de documentación referida al diluvio que tuvo lugar en el mismo período. Esas civilizaciones habrían sentido la necesidad de registrar cómo se produjo el desastre y sus resultados, después de ser testigos de la destrucción del pueblo de Noé. Se sabe que la mayoría de las leyendas sobre el diluvio son de origen mesopotámico. Para nosotros son más importantes los descubrimientos arqueológicos, los cuales nos enseñan que una vez ocurrió una gran inundación en dicha región. Como ya veremos enseguida de manera detallada, esa inundación motivó que la civilización se interrumpa allí temporalmente. En las excavaciones se han hallado claros rastros de ese desastre tan enorme.

Esas revelan que a lo largo de la historia la zona sufrió muchas veces diversos desastres como resultado de las inundaciones y la salida de curso de los ríos Tigris y Eufrates. Por ejemplo, alrededor de dos mil años AC (antes de Jesucristo), en la épica de Ibbi-sin --quien gobernó la gran nación de Ur situada en el sur de la Mesopotamia-- hay un año al que se lo registró como "el año siguiente a un Diluvio que aniquiló los límites entre los cielos y la tierra"1.

Alrededor del 1700 AC, en la época del babilonio Hamurabi, se señaló a un año como aquél en que ocurrió el incidente de "la ruina de la ciudad de Eshunna con una inundación".

En el siglo X AC, en la época del gobernante Nabu-mukin-apal ocurrió una inundación en la ciudad de Babilonia 2. Después de 'Isa (Jesucristo), en los siglos VII, VIII, X, XI y XII, tuvieron lugar inundaciones importantes en la región. En el siglo XX, sucedió lo mismo en 1925, 1930 y 19543. Está claro que la zona ha estado siempre sujeta al desastre de la inundación y, como se indica en el Corán, es muy probable que un diluvio masivo pudo haber destruido un pueblo completo.

 

Evidencias Arqueológicas del Diluvio

No es para nada casual que hoy día estemos tras los rastros de las comunidades que según el Corán han sido destruidas. La evidencia arqueológica sostiene el hecho  de que cuanto más repentinamente desaparece una comunidad, es más probable que nos encontremos con algunos de sus vestigios.

En el caso de una civilización que desaparece repentinamente, lo cual puede suceder como resultado de un desastre natural, una emigración masiva o una guerra, es más probable que sus ruinas se preserven mucho mejor. Las casas donde vivía la gente, las herramientas o los elementos que usaban en la vida diaria, quedan sepultados rápidamente. De esa manera se mantienen preservados por un largo período del manoseo humano y luego reditúan importantes evidencias del pasado, al ser sacados a la luz del día.

Así es como se ha descubierto en la actualidad mucha de la evidencia del Diluvio en época de Noé. Consideramos que el Diluvio ocurrió unos tres mil años AC, que ese suceso puso fin a una civilización de manera repentina y que ello hizo que más tarde surgiera a una civilización totalmente nueva en su lugar. Es así como la evidencia palmaria del Diluvio quedó preservada durante miles de años de modo que podamos sacar lecciones de allí.

Se han hecho muchas excavaciones para investigar el diluvio que cubrió la llanura mesopotámica. En las hechas en cuatro lugares principales, se encontraron rastros de lo que debe haber sido un diluvio particularmente prolongado. Se trataba de importantes ciudades de la Mesopotamia: Ur, Erech, Kish y Shuruppak. Las excavaciones revelan que fueron sometidas a un diluvio alrededor del siglo III AC.

Echemos una mirada a las excavaciones hechas en la ciudad de Ur.

En esa ciudad, rebautizada actualmente "Tell al-Muqqayar", se ha puesto al descubierto una serie de ruinas, remontándose las más antiguas a siete mil años AC. Al ser un lugar que hospedó a una de las primeras civilizaciones, la ciudad y sus alrededores fueron asentamiento de muchas culturas que se sucedieron.

Los descubrimientos arqueológicos de la ciudad de Ur exhiben que allí la civilización fue interrumpida después de un enorme diluvio, apareciendo más tarde nuevas civilizaciones. R. H. Hall, del Museo Británico, hizo allí las primeras excavaciones. Leonard Woolley, quien llevó a cabo los mismos trabajos después de Hall, supervisó también la labor organizada de manera mancomunada por el Museo Británico y la Universidad de Pensilvania. El trabajo conducido por Woolley, de resonancia mundial, se realizó entre 1922 y 1934.

Las excavaciones de Sir Woolley se desarrollaron en medio del desierto entre Bagdad y el Golfo Pérsico. Los primeros fundadores de la ciudad de Ur eran gente que había llegado del norte de la Mesopotamia y se autodenominaban "Ubaidianos". Las primeras perforaciones brindaron información sobre esos pobladores. El arqueólogo alemán Werner Keller describe así el trabajo de Woolley:

«"Las tumbas de los reyes de Ur", fue así como Woolley, en la exhuberancia del entusiasmo al descubrirlas, había apodado las tumbas de los nobles sumerios, cuyo esplendor, verdaderamente regio, había quedado expuesto cuando las palas de los arqueólogos atacaron un montículo de 50 pies (más o menos 15,5 mts.) al sur del templo y encontraron una larga hilera de tumbas superpuestas. Las bóvedas de piedra eran verdaderos cofres de tesoros, pues estaban llenas de copas suntuosas, jarros y vasos maravillosamente moldeados, artículos de mesa hechos en bronce, mosaicos de nácar, lapislázuli y plata, que rodeaban los cuerpos ya convertidos en polvo. Arpas y liras descansaban recostados en las paredes. "Casi simultáneamente", escribió después Woolley en su diario, "se hicieron descubrimientos que confirmaron nuestras sospechas. Directamente debajo del piso de una de las tumbas de los reyes, encontramos, dentro de un estrato de ceniza de algodón, tablillas de arcilla con caracteres de símbolos más antiguos que las inscripciones sobre las tumbas. Juzgando por la naturaleza del escrito, se podía calcular que las tablillas eran de unos tres mil años AC. Por lo tanto correspondían a dos o tres siglos anteriores a las tumbas".

La excavación se profundizaba y en los nuevos estratos aparecían fragmentos de jarras, tazas y ollas. Los expertos advirtieron que la alfarería se presentaba, sorprendentemente, sin alteraciones. Tenía exactamente la misma apariencia a la encontrada en las tumbas de los reyes. En consecuencia, parecía que durante siglos la civilización sumeria no había emprendido ningún cambio radical. Es decir, debió haber alcanzado un elevado nivel de desarrollo sorprendentemente precoz. Cuando después de varios días uno de los operarios dijo a Woolley "llegamos al fondo", éste bajo allí y lo primero que pensó fue "aquí terminamos". Se trataba de un piso de arena que, por su tipo, podía haber sido depositada allí solamente por el agua.

Entonces decidieron seguir cavando: un metro, dos metros, y seguía el limo puro. Repentinamente, a los tres metros el limo dejó de aparecer tan abruptamente como se presentó. Bajo ese depósito de barro de casi tres metros de espesor, se encontraron con evidencias de (restos de) una vivienda humana. La apariencia y calidad de la alfarería se presentaba notablemente alterada. Se veía que fue hecha a mano. No se encontraron rastros de metal en ninguna parte. Los implementos primitivos que allí había, estaban hechos de pedernal tallado. ¡Deben pertenecer a la Edad de Piedra!

La única explicación posible de este gran depósito de limo o barro debajo del cerro en Ur, el cual separaba claramente dos épocas de colonizaciones distintas, era el Diluvio. El mar había dejado sus huellas imborrables en la forma de restos de pequeños organismos marinos metidos en el limo4».

El análisis microscópico reveló que este gran deposito de barro se había acumulado allí como resultado de una inundación tan grande como para aniquilar la civilización sumeria. La época de Gilgamesh y la historia de Noé se unieron en este profundo pozo excavado bajo el desierto mesopotámico.

Max Mallowan relató los pensamientos de Leonard Woolley, quien dijo que una masa aluvional tan grande formada en una sola capa podía ser solamente el resultado de un gran diluvio. Woolley también describió el estrato del diluvio que separó la ciudad sumeria de Ur de la ciudad Al-Ubaid, cuyos habitantes usaban alfarería pintada, encontrada en los restos del Diluvio5.

Esto muestra que la ciudad de Ur fue uno de los lugares afectados por el Diluvio. Werner Keller expresó la importancia de la excavación antes mencionada diciendo que lo que se observaba en los restos de la ciudad debajo del estrato de limo prueba que allí existió un diluvio6.

Otra ciudad mesopotámica que exhibe los rastros del Diluvio es "Kish de los Sumerios", conocida actualmente como Tall Al-Uhaimer. Según antiguas fuentes sumerias, esta ciudad fue el "asentamiento de la primer dinastía postdiluviana"7.

La ciudad de Shuruppak en el sur de la Mesopotamia, la cual hoy día se llama Tall Fa'rah, también muestra claros rasgos del Diluvio. Los estudios arqueológicos en esta ciudad fueron encabezados por Erich Schmidt, de la Universidad de Pensilvania, entre 1920-1930. Esas excavaciones descubrieron tres estratos de habitaciones que se extienden en el tiempo desde el final del período prehistórico hasta la tercera dinastía de Ur (2112-2004 AC). Los descubrimientos más característicos fueron casas bien edificadas, tablillas cuneiformes de registros administrativos y listas de palabras, las cuales indican una sociedad altamente desarrollada hacia el fin del cuarto milenio AC8.

Lo principal en esto es que se comprendió que un gran diluvio tuvo lugar en la ciudad alrededor de 3000-2900 AC. De acuerdo al informe de Mallowan, Schmidt había llegado, a los cuatro o cinco metros de profundidad, a un estrato de suelo amarillo (formado por la inundación) consistente de una mezcla de arena y barro. Este estrato estaba más cerca del nivel de la llanura que los túmulos (funerarios), pudiéndose observarlo alrededor de todos éstos... Schmidt determinó que "la arena (de dicho estrato) tenía su origen en el río", que estaba allí desde la época del Antiguo Reino de Cemdet Nasr y que se relacionaba con el Diluvio en la época de Noé9.

En las excavaciones hechas en la ciudad de Shuruppak se encontraron restos de un diluvio que databan aproximadamente de 3000-2900 AC. Posiblemente la ciudad de Shuruppak fue afectada por la inundación como las otras10.

El último lugar que se vio afectado por el Diluvio es la ciudad de Erech, al sur de Shuruppak, conocida hoy día como Tall al-Warka. En esta ciudad, como en otras, se encuentra un estrato del diluvio, el cual data, al igual que en las otras, del 3000-2900 AC11.

Como se sabe muy bien, los ríos Tigris y Eufrates atraviesan la Mesopotamia de un extremo a otro. Parece que durante el episodio del diluvio ambos ríos y muchas otras fuentes de agua, grandes y pequeñas, se salieron del curso y, al unirse con las aguas de las lluvias, provocaron una gran inundación. El suceso se describe en el Corán:

"Abrimos las puertas del cielo a una lluvia torrencial y en la tierra hicimos manar fuentes. Y el agua se encontró, según una orden decretada" (C. 54:11-12).

Cuando se examinan uno por uno los factores que provocaron el Diluvio, se los ve a todos como fenómenos muy naturales. Lo que hace al suceso milagroso es que tuvo lugar al mismo tiempo y que Noé advirtió a su pueblo anticipadamente del desastre que ocurriría.

La evaluación de las evidencias, a partir de los estudios completos, reveló que el área del Diluvio tenía (un ancho) de aproximadamente 160 kms. de este a oeste, y 600 kms. (de longitud) de norte a sur. Esto muestra que el Diluvio cubrió toda la llanura mesopotámica. Cuando examinamos como están ubicadas las ciudades de Ur, Erech, Shuruppak y Kish, las cuales muestran los rastros del Diluvio, vemos que están alineadas a lo largo de una ruta. Por lo tanto el Diluvio debe haber afectado esas cuatro ciudades y sus alrededores. Se debería advertir además que alrededor del 3000 AC la geografía de la llanura mesopotámica era distinta de la actual. En aquellos momentos el lecho del río Eufrates estaba más al este que hoy día. Su curso se colocaba antes en una línea que pasaba a través de Ur, Erech, Shuruppak y Kish. Y cuando se abrieron "las fuentes del cielo y de la tierra", parece que el Eufrates se salió de su curso y al expandirse llegó a destruir las cuatro ciudades citadas.

 

Religiones y Culturas Que Mencionan el Diluvio

Casi todos los pueblos conocieron el Diluvio por boca de los profetas que comunicaron la Religión de Verdad, pero esas comunidades, además de transformarlo en una leyenda, le agregaron cosas y corrompieron el relato original.

Dios había transmitido a los pueblos las noticias del Diluvio en la época de Noé a través de los mensajeros y libros que había enviado a distintas comunidades de modo que puedan servir de advertencia y ejemplo. No obstante, los textos originales han sido alterados y a las descripciones les habían sido agregado elementos mitológicos: resultaron corrompidos los pueblos y el mensaje. El Corán es la única fuente que sustancialmente concuerda con los descubrimientos de las observaciones empíricas. Y ello ocurre solamente porque Dios ha cuidado del Corán para que no sufra siquiera un solo cambio, no permitiendo que sea corrompido. De acuerdo al juicio coránico "Somos Nosotros Quienes hemos revelado la Amonestación y somos Nosotros sus custodios" (C. 15:9), el Corán está bajo la protección especial de Dios.

En la última parte de este capítulo que trata del Diluvio, veremos cómo es visualizado el episodio --aunque de manera bastante alterada-- en distintas culturas, en el Antiguo Testamento y en el Nuevo Testamento.

 

El Diluvio en la Epoca de Noé en el Antiguo Testamento

El libro revelado al profeta Moisés fue la Torá. Hoy día no queda casi nada de esa revelación y el libro bíblico denominado "Pentateuco" ha perdido hace mucho tiempo su concordancia con la revelación original. Incluso gran parte de esa entidad incierta ha sido alterada por los rabinos de la comunidad judía. De la misma manera, las revelaciones comunicadas a todos los otros profetas enviados a los Hijos de Israel después del profeta Moisés, también sufrieron el mismo tratamiento y fueron muy alteradas. Esta característica, que hace que al "Pentateuco" llamemos ahora "Pentateuco Modificado", porque ha perdido su coherencia con el original, nos lleva a considerarlo un producto de los intentos de los seres humanos por registrar la historia de sus tribus antes que tomarlo como un libro divino. Sin que nos cause asombro, encontramos que la naturaleza del Pentateuco Modificado y sus contradicciones, se revelan también en el relato de la historia de Noé, aunque tenga algunos paralelismos con el Corán en algunas partes.

De acuerdo al Antiguo Testamento, Dios anunció a Noé que todos, excepto los creyentes, serían destruidos, porque la tierra estaba llena de violencia. Con ese objeto le ordenó que construya el Arca y le describió con detalles cómo hacerla. Dios también le dijo que lleve a sus tres hijos, a las tres nueras, a la esposa, a un par de cada ser viviente y acopio de víveres para todos.

Siete días más tarde, cuando llegó el momento del Diluvio, todas las fuentes de agua subterránea reventaron al exterior, se abrieron las ventanas del cielo y un gran diluvio abarcó todo. Duró cuarenta días y cuarenta noches. La embarcación navegó sobre las aguas que cubrieron todas las montañas y cerros elevados. De esa manera, quienes estaban con Noé a bordo fueron salvos y el resto fue arrastrado por las aguas, muriendo ahogados. Después del Diluvio --que duró cuarenta días y cuarenta noches-- se detuvo la lluvia y las aguas empezaron a descender después de los 150 días.

Por lo tanto, el decimoséptimo día del séptimo mes la embarcación se posó en las montañas Ararat (Agri). Noé envió una paloma para que vea si las aguas habían descendido totalmente o no, cosa que supo cuando el animalito no volvió. Dios le dijo entonces que desembarque y que pueble la tierra.

Una de las contradicciones en el Antiguo Testamento es que, siguiendo esta reseña, en la versión Yahvista del texto, se dice que Dios ordenó a Noé que tome siete parejas --machos y hembras-- de cada uno de esos animales que El llamó "puros", y solamente parejas --macho y hembra-- de los que denominó "impuros". Esto se contradice con el texto que reseñamos. Además, en el Antiguo Testamento la duración del Diluvio también es distinta. De acuerdo al Yahvista la elevación de las aguas duró 40 días, mientras que los seglares (versión sacerdotal) señalaron 150 díasI.

Algunas partes de la narración del Diluvio en el Antiguo Testamento dicen:

"Dijo, pues Dios a Noé: 'He decidido acabar con toda carne, porque la tierra está llena de violencias por culpa de ellos. Por eso, he aquí que voy a exterminarlos de la tierra. Hazte un arca de maderas resinosas… Por mi parte, voy a traer el diluvio, las aguas sobre la tierra, para exterminar toda carne que tiene hálito de vida bajo el cielo: todo cuanto exista en la tierra perecerá. Pero contigo estableceré mi alianza: Entrarás en el arca tú y tus hijos, tu mujer y las mujeres de tus hijos contigo. Y de todo ser viviente, de toda carne, meterás en el arca una pareja para que sobrevivan contigo. Serán macho y hembra…' Así lo hizo Noé y ejecutó todo lo que le había mandado Dios" (Génesis 6:13-22).

"y en el mes séptimo, el día diecisiete del mes, varó el arca sobre los montes de Ararat" (Génesis 8:4).

"De todos los animales puros tomarás para ti siete parejas, el macho con sus hembras, y de todos los animales que nos son puros, una pareja, el macho con su hembra… para que sobreviva la casta sobre la haz de toda la tierra" (Génesis 7:2-3).

"Establezco mi alianza con vosotros, y no volverá nunca más a ser aniquilada toda carne por las aguas del diluvio, ni habrá más diluvio para destruir la tierra" (Génesis 9:11).

Según el Antiguo Testamento, de acuerdo al dictamen de que "todo cuanto exista en la tierra perecerá" en el diluvio que cubriría al mundoII, todas las personas del planeta perecieron, excepto los que estaban a bordo en el Arca con Noé.

 

El Diluvio en la Epoca de Noé en el Nuevo Testamento

El Nuevo Testamento que tenemos hoy día tampoco es un libro divino en el real sentido de la palabra. Comprende las palabras y acciones de 'Isa (Jesús). Empieza con los cuatro "Evangelios" redactados un siglo después de la ascensión al cielo de 'Isa, por gente que nunca lo vio o estuvo con él, es decir, Mateo, Marcos, Lucas y Juan. Entre los cuatro Evangelios hay contradicciones muy obvias. El Evangelio de Juan, en particular, difiere en gran medida de los otros tres (Evangelios Sinópticos), que son en cierto grado --pero no totalmente-- comparables entre sí. Los otros libros del Nuevo Testamento comprenden las cartas escritas por los Apóstoles y Saúl de Tarso (más tarde llamado San Pablo), en las que se describen las acciones de los mismos después de de 'Isa.

Por lo tanto el nuevo Testamento de hoy día no es un texto divino sino más bien un libro semihistórico.

En el Nuevo Testamento el Diluvio se explica resumidamente como sigue.

Noé fue enviado como mensajero a una comunidad desobediente que estaba extraviada, pero el pueblo no le hizo caso y continuó en su perversión. Entonces Dios le ajustó las cuentas con el Diluvio a esos que habían rechazado la fe, y salvó a Noé y a los creyentes poniéndolos en el Arca. El Nuevo Testamento lo expresa de la manera que sigue.

"Como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del hombre. Porque como en los días que precedieron al diluvio, comían, bebían, tomaban mujer o marido, hasta el día que entró Noé en el Arca, y no se dieron cuenta hasta que vino el diluvio y los arrastró a todos, así será también la venida del Hijo del hombre" (Mateo 24:37-39).

"si no perdonó al mundo antiguo, aunque preservó a Noé, heraldo de la justicia, y a otros siete, cuando hizo venir el diluvio sobre un mundo de impíos" (2 Pedro 2:5).

"'Como sucedió en los días de Noé, así será también en los días del Hijo del hombre. Comían, bebían, tomaban mujer o marido, hasta el día que entró Noé en el arca; vino el diluvio y los hizo perecer a todos" (Lucas 17:26-27).

"en otro tiempo incrédulos, cuando les esperaba la paciencia de Dios, en los día que Noé construía el Arca, en las que unos pocos, es decir ocho personas, fueron salvados a través de las aguas" (1 Pedro 3:20).

"Porque ignoran intencionadamente que hace tiempo existieron unos cielos y también una tierra surgida del agua y establecida entre las aguas por la Palabra de Dios, y que, por esto, el mundo de entonces pereció inundado por las aguas del diluvio" (2 Pedro 3:5-6).

 

Relato del Diluvio en Otras Culturas

Cultura sumeria: Un dios llamado Enlil dijo al pueblo que otros dioses intentaban destruir la humanidad pero que él deseaba salvarla. El héroe de la historia es Ziusudra, rey devoto de la ciudad de Sippur. El dios Enlil dijo a Ziusudra qué hacer para salvarse del Diluvio. La parte del texto donde se relata quiénes subieron a la embarcación, se ha perdido. Pero que existió se revela en la parte donde dice como se salva Ziusudra. Si nos apoyamos en la versión babilonia llegamos a la conclusión que en la versión sumeria deben existir detalles muchos más amplios del porqué del Diluvio y como fue construida la embarcación.

Cultura babilónica: Ut-Napishtim es el equivalente babilonio de Ziusudra, el héroe sumerio del Diluvio. Otra referencia importante es Gilgamesh. Según la leyenda éste decidió buscar y encontrar a sus ancestros para obtener el secreto de la inmortalidad. Se le advirtió de los peligros y dificultades de ese viaje. Se le dijo que debía saber que tenía que cruzar las "montañas Mashu y las aguas de la muerte", y que ese viaje había sido realizado hasta entonces solamente por el dios sol Shamash. No obstante, Gilgamesh enfrentó todos los peligros de la marcha y finalmente consiguió llegar donde se encontraba Ut-Napishtim.

El texto se vuelve ilegible cuando se relata la reunión de Gilgamesh y Ut-Napishtim. Y cuando se puede leer de nuevo, Ut-Napishtim dice a Gilgamesh que "los dioses reservaron el secreto de la muerte y de la vida a ellos" (es decir, que no se lo tenían que dar a conocer a la gente). Entonces Gilgamesh preguntó a Ut-Napishtim cómo había adquirido la inmortalidad. Y Ut-Napishtim le contó la historia del diluvio como respuesta. El diluvio también aparece en las famosas "doce tablas" de la épica de Gilgamesh.

Ut-Napishtim comenzó diciéndole que la historia que iba a contarle era "algo secreto, un secreto de los dioses". Le dijo que él era de la ciudad de Shuruppak, la más antigua entre las ciudades de la tierra de Akkad. Según este relato el dios Ea le habría hablado a través de las paredes de una choza de cañas y le comunicó que los dioses habían decidido destruir todas las semillas de vida con un diluvio, aunque en esta versión no se explica la razón de esa decisión. En el relato sumerio del Diluvio tampoco se da la razón del mismo. Ut-Napishtim dijo que Ea le había comunicado que construya una embarcación en la cual reuniría y pondría las "semillas de todas las cosas vivientes". Ea le informó respecto al tamaño y la forma de la embarcación: el ancho, el largo y el alto eran de igual medida. La tormenta puso todo patas arriba durante seis días y seis noches. El séptimo día vino la calma. Ut-Napishtim vio que en el exterior (de la nave) todo "se había convertido en un barro pegajoso". La embarcación se posó sobre el monte Nisir.

De acuerdo a los registros babilonios y sumerios, Xisuthros (o Khasistara) se salvó del Diluvio junto con su familia, los amigos, pájaros y otros animales, gracias a una embarcación de 925 metros de largo. Se dice que "las aguas se expandieron hacia los cielos, que los océanos cubrieron las costas y que los ríos se salieron de sus cursos". Después la embarcación se posó en la montaña Corydaena.

Según los registros asirios-babilonios, Ubar-Tutu (o Khasisatra) fue salvado junto con su familia, sirvientes, rebaños y animales salvajes en una embarcación de 600 codos de largo, 60 codos de ancho y 60 codos de alto. El Diluvio duró seis días y seis noches. Cuando la embarcación llegó a la montaña Nizar, la paloma que fue liberada volvió, pero el cuervo no.

Según otros registros sumerios, asirios y babilonios, Ut-Napishtim y su familia sobrevivieron al Diluvio, el cual duró seis noches y seis días. Se dice: "En el día séptimo Ut-Napishtim miró al exterior. Todo estaba muy quieto. El hombre había vuelto nuevamente al barro". Cuando la embarcación se posó en la montaña Nizar, Ut-Napishtim mandó afuera una tórtola, un cuervo y un gorrión. El cuervo se detuvo para comer de los cadáveres, pero los otros dos pájaros no regresaron.

Cultura hindú: En las épicas Shatapatha Brahmana y Mahabharata de la India, la persona llamada Manú se salva del diluvio junto con Rishiz. De acuerdo a la leyenda, Manú había atrapado un pez, al que no mató. En forma imprevista el pez creció y le dijo que construya una embarcación y amarre allí sus cuernos. Se acepta que ese pez era la manifestación del dios Vishnú. El pez condujo a la embarcación sobre las altas olas y la llevó hacia el norte, donde se encontraba la montaña Hismavat.

Cultura galesa: Según la leyenda galesa [de Gales, una región celta de (Gran ) Bretaña], Dwynwen y Dwyfach escaparon del gran desastre en una embarcación. Cuando descendió la espantosa inundación que ocurrió a partir del estallido de Llynllion, que fue llamado el Lago de Olas, Dwynwen y Dwyfach empezaron a repoblar nuevamente (Gran) Bretaña.

Cultura escandinava: Las leyendas nórdicas Edda relatan que Bergalmir y su esposa escaparon del diluvio en una gran embarcación.

Cultura lituana: En la leyenda lituana se dice que unos pocos pares de seres humanos y animales se salvaron refugiándose en la cresta rocosa de una montaña muy alta. Cuando los vientos y las inundaciones, que duraron doce días y doce noches, alcanzaron lo alto de la montaña, de modo que casi se engulle todo lo que estaba allí, el Creador les arrojó una cáscara de nuez gigante. De ese modo se salvaron los antes señalados, al navegar en la cáscara de nuez.

Cultura china: Las fuentes chinas relatan que una persona llamada Yao, junto a otras personas o Far Li con su esposa e hijos, fueron salvados de la inundación y los terremotos navegando en una embarcación. Se dice que "la tierra estaba completamente en ruinas. El agua brotó al exterior de la tierra y cubrió todo". Finalmente las aguas retrocedieron.

El Diluvio en la Epoca de Noé en la Mitología Griega: El dios Zeus decidió destruir al pueblo con un diluvio porque cada día que pasaba se convertía en más malhechor. Solamente Deucalion y su esposa Pyrrha fueron salvados de la inundación porque el padre de Deucalion, Prometeo, había aconsejado con anterioridad a su hijo que construya una embarcación. La pareja hizo pie en el Monte Parnassos el noveno día a contar de la fecha en que se embarcaron.

Todas estas leyendas indican una realidad histórica concreta. A lo largo de la historia cada comunidad recibió el mensaje, es decir, todos recibieron la revelación Divina. Así es como muchas comunidades aprendieron acerca del Diluvio. Desgraciadamente, como la gente se apartó de la esencia de la revelación Divina, el relato del Diluvio sufrió muchos cambios y se convirtió en leyendas o mitos.

La única fuente donde podemos encontrar la historia real de Noé y del pueblo que lo rechazó, es el Corán, única fuente de la revelación Divina que permanece sin alteraciones.

El Corán provee la información correcta no solamente sobre el Diluvio en época de Noé sino también de otros sucesos y pueblos de la historia. En los capítulos que siguen nos ocuparemos de ellos.


CAPITULO  2

LA VIDA DEL PROFETA IBRAHIM (ABRAHAM)

 

"Ibrahim no fue judío ni cristiano, sino que fue hanif, sometido a Dios, no asociador. Los más allegados a Ibrahim son los que le han seguido, así como este Profeta y los que han creído.

Dios es el Protector de los creyentes" (C. 3:67-68).

En el Corán se hace referencia de continuo al profeta Ibrahim (Abraham) y es distinguido por Dios como un ejemplo para el pueblo. Transmitió el mensaje de Dios a su pueblo, el que era idólatra, y les aconsejó para que obedezcan a El. Pero esa gente no solamente no escuchó sus advertencias sino que se le opuso. Cuando el comportamiento calamitoso del pueblo fue en aumento, Ibrahim tuvo que irse a otra parte con su esposa, el profeta Lot y otras pocas personas más.

Ibrahim era descendiente de Noé. El Corán dice que también siguió el camino de Noé:

"¡Paz sobre Noé, entre todas las criaturas! Así retribuimos a quienes hacen el bien. Es uno de Nuestros siervos creyentes. Luego, anegamos a los otros. Ibrahim era, sí, de los suyos (de Noé)" (C. 37:79-83).

En la época del profeta Ibrahim mucha gente que vivía en las llanuras mesopotámicas y en el centro y este de Anatolia, adoraban los cielos y las estrellas. El dios más importante de esa gente era "Sin", el dios luna. Fue personificado como un humano de larga barba que vestía un atuendo con una media luna impresa. También hicieron cuadros en relieve y esculturas de esos dioses para adorarlos. Se trataba de un sistema de creencia ampliamente extendido que se mantuvo por mucho tiempo y que encontró suelo propicio en el Cercano Oriente. La gente que vivía en la región continuó adorando esos dioses hasta alrededor del año 600 DC. Una consecuencia de estas creencias, fue la construcción de algunos edificios conocidos como "ziggurats", que eran usados tanto como observatorios y templos --donde se adoraban diversos dioses, especialmente el mencionado dios luna "Sin"--, extendiéndose la zona de los mismos desde la Mesopotamia hasta el interior de Anatolia12.

Esta tipo de creencia, descubierta recientemente en las excavaciones actuales, se menciona en el Corán, donde se dice que Ibrahim rechazó la adoración de estas deidades y se volvió solamente a Dios, el Dios uno. En el Corán se redacta así la conducta de Ibrahim:

"Y cuando Ibrahim dijo a su padre Azar: '¿Tomas a los ídolos como dioses?. Sí, veo que tú y tu pueblo estáis evidentemente extraviados'. Y así mostramos a Ibrahim el reino de los cielos y de la tierra, para que fuera de los convencidos. Cuando cerró la noche sobre él, vio una estrella y dijo: '¡Este es mi Señor!' Pero, cuando se puso, dijo: 'No amo a los que se ponen'. Cuando vio la luna que salía, dijo: 'Este es mi Señor'. Pero, cuando se puso, dijo: 'Si no me dirige mi Señor, voy a ser, ciertamente, de los extraviados'. Cuando vio el sol que salía, dijo: '¡Este es mi Señor! ¡Este es mayor!' Pero, cuando se puso, dijo: '¡Pueblo! Soy inocente de lo que Le asociáis. Vuelvo mi rostro, como hanif, hacia Quien  ha creado los cielos y la tierra. Y no soy asociador'" (C. 6:74-79).

En el Corán no se menciona específicamente donde nació y vivió Ibrahim. Pero se indica que él y Lot, que eran contemporáneos, vivían cerca uno del otro, ya que los ángeles antes de ir a ver a Lot fueron a visitar a Ibrahim para anunciarle a su esposa la buena nueva de un niño.

Algo importante respecto a Ibrahim en el Corán, que no se menciona en el Antiguo Testamento, es la construcción de la Caaba. En el Corán se nos dice que la Caaba fue construida por Ibrahim y su hijo Ismail. Hoy día, lo único conocido por los historiadores acerca del pasado de la Caaba es que ha sido un lugar sagrado desde épocas muy lejanas. La colocación de ídolos allí durante la época de la Ignorancia, antes del profeta Muhammad, fue consecuencia de la degeneración y distorsión de la religión divina revelada en su momento a Ibrahim.

 

Ibrahim Según el Antiguo Testamento

Posiblemente el Antiguo Testamento es la fuente más detallada sobre Ibrahim, incluso aunque mucho de lo que relata puede no ser confiable. De acuerdo a lo dicho allí, Ibrahim nació alrededor del 1900 AC en la ciudad de Ur, una de las ciudades más importante de la época, ubicada al sudeste de las llanuras mesopotámicas. Al nacer no lo llamaron "Abraham" (Ibrahim) sino "Abram". El nombre se lo cambió Dios (YHWH) más adelante.

Un día, según el Antiguo Testamento, Dios pidió a Abram que emprenda un viaje, dejando su país y su pueblo, para ir a un país indefinido y dar inicio allí a una nueva comunidad. Abram escuchó ese llamado a los 75 años y se lanzó al viaje con su esposa Sarai --quien más tarde será conocida como "Sarah", que significa princesa-- y su sobrino Lot. Mientras se dirigía la Tierra Prometida se quedó en Hanan un tiempo y luego continuó viaje. Cuando arribó a la tierra de Cannan, prometida a la comitiva por Dios, se le dijo que ese lugar fue elegido específicamente para ellos y (Dios) se los concedió. Después de cumplir los 99 años Abram hizo un pacto con Dios y pasó a llamarse Abraham. Murió a los 175 años y fue enterrado en la cueva de Machpelah cerca de la ciudad de Hebrón (el-Jalil). Esa tierra que compró Ibrahim por cierta cantidad de dinero, fue suya y la primer propiedad de su familia en la Tierra Prometida.

 

El Lugar Donde Nació Ibrahim Según el Antiguo Testamento

Siempre ha sido cuestión de debate el lugar donde nació Ibrahim. Mientras que judíos y cristianos dicen que nació en el sur de la Mesopotamia, en el mundo islámico prevalece la idea que nació cerca de Urfa-Harran. Los nuevos descubrimientos muestran que las tesis judías y cristianas no reflejan la verdad plenamente.

Judíos y cristianos se basan en el Antiguo Testamento, dado que allí se dice que Ibrahim nació en la ciudad de Ur, al sur de la Mesopotamia. Se dice que después de criarse allí recibió el mandato de partir hacia Egipto, lugar adonde arriba después de un largo viaje, pasando por la región de Harran en Turquía.

Sin embargo, un manuscrito del Antiguo Testamento recientemente hallado, generó serias dudas acerca de la validez de esa información. En ese manuscrito griego del siglo III AC, aceptado como la copia más antigua del Antiguo Testamento encontrada hasta ahora, en ninguna parte se menciona a Ur. Muchos investigadores actuales del Antiguo Testamento dicen que la palabra "Ur" es una equivocación o una adición posterior. Esto implica que Ibrahim no nació en Ur y que Mesopotamia nunca fue la región en la que vivió.

Además, los nombres de algunos lugares, y las regiones a los que se ligan, cambian con el paso del tiempo. Actualmente, se entiende por llanuras mesopotámicas al margen sur de la tierra iraquí entre el Eufrates y el Tigris. No obstante, hace dos mil años la Mesopotamia significaba una región más al norte que llegaba hasta Harran y abarcaba lo que hoy día son tierras de Turquía. Por lo tanto, incluso si aceptamos la expresión "llanuras mesopotámicas" como algo correcto en el Antiguo Testamento, sería equivocado pensar que la Mesopotamia de hace dos mil años y la de hoy día se refieren exactamente a los mismos lugares.

Aunque hay serias dudas y desacuerdos respecto a si Ur es el lugar donde nació Ibrahim, hay una aceptación general de que Harran y la región en su entorno fue el lugar donde vivió. Además, una breve investigación del Antiguo Testamento aporta información que sostiene el punto de vista de que Ibrahim nació en Harran. Por ejemplo, la región de Harran se designa en el Antiguo Testamento "la región de Aram" (Génesis 11:31 y 28:10). Se dice que quienes provienen de la familia de Ibrahim son "hijos de un aramí" (Deuteronomio 26:5). La identificación de Ibrahim como un aramí muestra que vivió en esa región.

En las fuentes islámicas hay una fuerte evidencia de que el lugar de nacimiento de Ibrahim es Harran y Urfa. En Urfa, llamada "la ciudad de los profetas", hay muchas historias y leyendas acerca de Ibrahim.

 

¿Por Qué Fue Alterado el Antiguo Testamento?

Parecería que el Corán y el Antiguo Testamento al describir a Ibrahim están hablando de dos profetas casi distintos, llamándose uno Abraham y el otro Ibrahim. Según el Corán, Ibrahim es enviado a un pueblo idólatra como mensajero (de Dios), pues ese pueblo adoraba la luna, las estrellas y diversos ídolos. Ibrahim combate esas creencias e intenta apartar a la gente de las creencias supersticiosas, e inevitablemente se gana la enemistad de toda la comunidad, incluida la de su padre.

Pero nada de esto se menciona en el Antiguo Testamento, donde tampoco se relata que a Ibrahim lo arrojan al fuego o que él rompe los ídolos de su comunidad. En general, en el Antiguo Testamento se lo describe como el ancestro de los judíos, punto de vista que evidentemente fue elevado al primer plano por los jefes de la comunidad judía con el objeto de establecer el concepto de "raza". Los judíos creen que Dios les dio para siempre el carácter de pueblo elegido y superior. (Los jefes) judíos alteraron su libro divino, agregando y sacando parte de lo escrito, para que concuerde con sus creencias y opiniones del momento. Es por esto que a Ibrahim se lo describe en el Antiguo Testamento simplemente como ancestro de los judíos.

Los cristianos que creen en el Antiguo Testamento piensan que Ibrahim es el ancestro de los judíos, pero con una diferencia: no lo consideran judío sino cristiano. Los cristianos no le dieron tanta importancia al concepto de raza como los judíos y la diferencia antes señalada se volvió parte del desacuerdo entre ambas religiones. Dios explica así la cuestión en el Corán:

"'¡Gente de la Escritura! ¿Por qué disputáis de Ibrahim, siendo así que la Torá y el Evangelio no fueron revelados sino después de él? ¿Es que no razonáis? ¡Mirad cómo sóis! Disputabais de lo que conocíais. ¿Vais a disputar de lo que no conocéis? Dios sabe, mientras que vosotros no sabéis. Ibrahim no fue judío ni cristiano, sino que fue hanif, sometido a Dios, no asociador. Los más allegados a Ibrahim son los que le han seguido, así como este Profeta y los que han creido. Dios es el Protector de los creyentes" (C. 3:65-68).

Para el Corán, de manera muy distinta a lo que se escribe en el Antiguo Testamento, Ibrahim es una persona que advirtió a su pueblo para que cumpla con Dios y discutió de manera vehemente con esa gente para hacer eso posible. Desde joven advirtió a su pueblo para que abandone la práctica de adorar ídolos. La gente reaccionó intentando matarlo pero él consiguió salvarse de los ataques de ese pueblo ruin y finalmente emigró.


 

CAPITULO 3

EL PUEBLO DE LOT Y LA CIUDAD QUE FUE VUELTA DE ARRIBA ABAJO

 

"El pueblo de Lot desmintió las advertencias. Enviamos contra ellos una tempestad de arena. Exceptuamos a la familia de Lot, a la que salvamos al rayar el alba, en virtud de una gracia venida de Nosotros. Así retribuimos al agradecido. Les había prevenido contra Nuestro rigor, pero pusieron en duda las advertencias." (C. 54:33-36).

Lot fue contemporáneo de Ibrahim y fue enviado como mensajero a una comunidad vecina a la de éste. Como nos relata el Corán, esa gente practicaba una perversión desconocida hasta entonces en el mundo, es decir, la sodomía. Rechazaron a Lot como personero de una misión profética, siguieron con su práctica corrupta y no le prestaron atención cuando les dijo que renuncien a esa perversión, haciéndoles conocer las advertencias de Dios. Finalmente ese pueblo fue destruido por medio de un desastre espantoso.

En el Antiguo Testamento es conocida como Sodoma la ciudad donde residía Lot. Situada al norte del Mar Rojo, se entiende que ha sido destruida de la manera que lo señala el Corán. Estudios arqueológicos la ubicaron en el área del Mar Muerto, el cual se extiende a lo largo de la frontera jordano-israelí.

Antes de examinar las ruinas que quedaron, veremos porqué el pueblo de Lot fue castigado de esa manera. El Corán nos cuenta cómo advirtió Lot a ése pueblo y lo que éste le respondió:

"El pueblo de Lot desmintió a los enviados. Cuando su hermano Lot les dijo: '¿Es que no vais a temer a Dios? Tenéis en mí un enviado digno de confianza. ¡Temed, pues, a Dios y obedecedme! No os pido por ello ningún salario. Mi salario no incumbe sino al Señor del universo. ¿Os llegáis a los varones, de las criaturas, y descuidáis a vuestras esposas, que vuestro Señor ha creado para vosotros? Sí, sois gente que viola la ley'. Dijeron: 'Si no paras, Lot, serás, ciertamente, expulsado'. Dijo: ¡Detesto vuestra conducta!" (C. 26:160-168).

La gente detestaba a Lot porque les mostraba el camino correcto. Por eso mismo lo amenazaron y querían desterrarlo a él y a otros creyentes que lo acompañaban: "Y a Lot. Cuando dijo a su pueblo:

'¿Os entregaréis a una deshonestidad que ninguna criatura ha cometido antes? Por concupiscencia, os llegáis a los hombres en lugar de llegar a las mujeres. ¡Sí, sois un pueblo inmoderado!'. Lo único que respondió su pueblo fue: '¡Expulsadles de la ciudad! ¡Son gente que se las da de puros!'" (C. 7:80-82).

Lot convocó a su pueblo a una verdad muy obvia y le advirtió explícitamente sobre el peligro, pero esa gente no prestó atención a ningún tipo de advertencia y continuó rechazando a Lot y continuó rechazándolo y negando el castigo que le sería aplicado.

"Y a Lot. Cuando dijo a su pueblo: 'Os entregáis a una deshonestidad que ninguna criatura ha cometido antes. ¿Os llegáis a los hombres, salteáis y cometéis actos reprobables en vuestras reuniones?' Lo único que respondió su pueblo fue: