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Pueblos Desaparecidos

HARUN YAHYA
Fuente: www.harunyahya.com
INDICE
PREFACIO
INTRODUCCION
Generaciones Preteritas
CAPITULO 1
El Diluvio En La Epoca De Noé
CAPITULO 2
La Vida Del Profeta Ibrahim
(Abraham)
CAPITULO 3
El
Pueblo De Lot Y La Ciudad Que
Fue
Vuelta De Arriba Abajo
CAPITULO 4
El
Pueblo De "Ad Y Ubar, La "Atlantis
De Las Arenas"
CAPITULO 5
Tamud
CAPITULO 6
El Faraón Que Fue Ahogado
CAPITULO 7
El Pueblo De Saba Y La
Inundación Del Arim
CAPITULO 8
El Profeta Salomón Y La Reina
De Saba
CAPITULO 9
Los Compañeros De La Cueva
CONCLUSION
NOTAS
PREFACIO
"Te contamos estas cosas de las ciudades: algunas de ellas están aún en pie,
otras son rastrojo. No hemos sido Nosotros quienes han sido injustos con sus
habitantes, sino que ellos lo han sido consigo mismos. Sus dioses, a los que
invocaban, en lugar de invocar a Dios, no les sirvieron de nada cuando vino la
orden de tu Señor: sólo acrecentaron su perdición" (C. 11:100-101)
Dios crea a los seres humanos y les da forma física y espiritual, los conduce a
una cierta forma de vida y luego los lleva a Su presencia al dar lugar a la
muerte de ellos. Dios crea a los seres humanos como dice el versículo: "¿No
va a saber Quien ha creado…?" (C. 67:14). Es El quien conoce y otorga Su
reconocimiento al ser humano, Quien lo educa y cubre sus necesidades. Por lo
tanto, el único propósito genuino que tiene el ser humano en la vida es alabar a
Dios, suplicarle y adorarle. En consecuencia, la única guía que tiene el ser
humano es el mensaje puro, es decir, la revelación de Dios comunicada a las
personas por medio de Sus mensajeros.
El Corán es el
último libro de Dios y su revelación sin alteraciones.
De ahí la
responsabilidad de asumir el Corán como nuestra verdadera guía y de prestar una
atención meticulosa a todos los criterios o dictámenes que estipula. Este es el
único camino de salvación en este mundo y en el otro.
Por lo tanto necesitamos investigar muy cuidadosa
y atentamente lo que nos relata el Corán, para luego reflexionar sobre ello.
Dios nos dice en el Corán que el propósito de la revelación del Libro es hacer
que la gente piense, medite:
"Este es un
comunicado dirigido a los hombres para que, por él, sean advertidos, para que
sepan que El es un Dios Uno y para que los dotados de intelecto se dejen
amonestar" (C. 14:52).
Toda la información
sobre los pueblos de la antigüedad, de lo cual el Corán se ocupa largamente, es
por cierto un tema sobre el que deberíamos meditar. La mayoría de esos pueblos
rechazaron a los profetas que les fueron enviados y, además, exhibieron
animadversión hacia ellos. Debido a semejante atrevimiento, se atrajeron la
cólera de Dios y fueron barridos de la faz de la tierra.
El Corán nos dice
que la destrucción de esos pueblos debería servir de advertencia a las
generaciones que les sucedieron. Por ejemplo, inmediatamente después del castigo
dado a un grupo de judíos que se rebelaron contra Dios, se dice en el Corán:
"E hicimos de ello un castigo ejemplar para los contemporáneos y sus
descendientes, una exhortación para los temerosos de Dios" (C. 2:66).
En este libro
haremos una revisión de las sociedades del pasado que han sido destruidas debido
a que se rebelaron contra Dios. Nuestro propósito es poner de relieve todos los
incidentes del caso, cada uno de los cuales es "un castigo ejemplar para los
contemporáneos y sus descendientes", de modo que les pueda servir de
"exhortación".
La segunda razón que
nos lleva a examinar la destrucción de esos pueblos es hacer conocer la
autenticidad de lo que dice el Corán respecto del mundo. Dios afirma en el Corán
que la realidad de sus versículos son observables en el mundo exterior: "Di
también: '¡Alabado sea Dios! El os mostrará Sus signos y vosotros los
reconoceréis. Tu Señor está atento a lo que hacéis'" (C. 27:93).
Y conocer y
caracterizar los signos de Dios es una de las formas primeras que conducen a la
fe.
Casi todos los
incidentes de destrucciones relatados en el Corán pudieron ser "mostrados" y "reconocidos"
gracias a los actuales descubrimientos arqueológicos y documentación lograda. En
este trabajo nos ocuparemos de los vestigios o huellas que quedaron de las
destrucciones mencionadas en el Corán (Hay que tener en cuenta que algunas de
las comunidades a las que se refiere el Corán no se incluyen en el estudio de
este libro porque hay casos en los que no se menciona ningún dato de tiempo y
lugar, sino que solamente se los describe por la conducta rebelde y opuesta a
Dios y a Sus profetas, motivo por el cual sufrieron desastres diversos a los
cuales se evoca para que la gente extraiga de ellos la advertencia
correspondiente).
Nuestro propósito es
arrojar luz, en base a los descubrimientos actuales, sobre las realidades que
manifiesta el Corán, y así mostrar a todos --creyentes y no creyentes-- la
verdad de la religión de Dios.
INTRODUCCION
Generaciones Preteritas
"¿No se han enterado
de lo que pasó a quienes les precedieron: el pueblo de Noé, los aditas, los
tamudeos, el pueblo de Abraham, los madianitas y los de las vueltas (probablemente
aquí se refiere a Sodoma y Gomorra) de arriba abajo? Sus enviados vinieron a
ellos con las pruebas claras. No fue Dios quien fue injusto con ellos, sino que
ellos lo fueron consigo mismos" (C. 9:70)
El mensaje divino
transmitido por Dios a través de Sus mensajeros, nos ha sido comunicado desde
que el ser humano fue creado. Algunas sociedades aceptaron ese mensaje, en tanto
que otras lo negaron, lo rechazaron. Ocasionalmente una minoría, en una sociedad
que aceptó el mensaje, siguió al mensajero.
Pero la mayoría de las comunidades que recibieron
el mensaje no lo han aceptado. Y no solamente no lo tuvieron en cuenta sino que
también intentaron dañar, agredir al mensajero y a quienes lo seguían. Era algo
común que se denigre a los mensajeros, acusándolos de "falsedad, magia, locura
y engaño". Incluso los dirigentes de muchos de esos pueblos preferían verlos
muertos, instigaban su asesinato.
Todo lo que querían los profetas era que la gente
obedezca a Dios.
No pedían dinero ni ningún
otro beneficio mundanal a cambio de su mensaje.
Tampoco presionaban
a las personas para que acepten su palabra. Lo único que hacían era invitar a la
gente a la religión verdadera y a que inicien una vida distinta de la que
llevaban.
Lo que sucedió entre Suayb y el pueblo de los
madianitas, a donde fue enviado, ilustra respecto a las relaciones entre el
profeta y la comunidad. Es muy interesante apreciar la reacción que tienen con
Suayb y como terminaron los miembros de su tribu, a quienes llamó a creer en
Dios y renunciar a las injusticias que estaban cometiendo:
"Y a los madianitas
(enviamos) su hermano Suayb.
Dijo: '¡Pueblo!
¡Servid a Dios!
No tenéis a otro Dios que El. ¡No
defraudéis en la medida ni en el peso! Os veo con el bienestar, pero temo por
vosotros el castigo de un día de alcance universal. Y, ¡pueblo!, ¡dad la medida
y el peso equitativos! ¡No defraudéis a los demás en sus bienes! ¡No obréis mal
en la tierra corrompiendo! Lo que Dios os deja es mejor para vosotros, si es que
sois creyentes. Y yo no soy vuestro
custodio'. Dijeron: '¡Suayb! ¿Acaso
te ordena tu religión que dejemos lo que nuestros padres servían o que dejemos
de utilizar libremente nuestra hacienda? Tú eres, ciertamente, el benigno, el
honrado'. Dijo (Suayb): '¡Pueblo! ¿Qué os parece? Si yo me baso en una prueba
clara venida de mi Señor y El me provee de un bello sustento venido de El…
Yo no pretendo contrariaros cuando os
prohibo algo. No pretendo sino
reformaros en la medida de mis posibles (en la medida que yo pueda). Mi éxito no
depende sino de Dios. En El confío y a El me vuelvo arrepentido. Y, ¡pueblo!,
¡que la oposición a mí no os cause los mismos males que alcanzaron al pueblo de
Noé o al pueblo de Hud o al pueblo de Salih! Y el pueblo de Lot no está lejos de
vosotros. ¡Pedid perdón a vuestro Señor!
Luego, ¡volveos a El!. Mi
Señor es misericordioso, lleno de amor'. Dijeron: '¡Suayb! No entendemos mucho
de lo que dices. Entre nosotros se te tiene por débil. Si no hubiera sido por tu
clan, te habríamos lapidado. No nos
impresionas'. Dijo (Suayb): '¡Pueblo!
¿Os impresiona mi
clan más que Dios, a Quien habéis pospuesto con desprecio? Mi Señor abarca todo
lo que hacéis. ¡Pueblo! ¡Obrad según vuestra situación! Yo también obraré…
Veréis quién va a recibir un castigo humillante y quién es el que miente… ¡Vigilad!
Yo también vigilaré con vosotros'. Cuando vino Nuestra orden, salvamos por una
misericordia venida de Nosotros a Suayb y a los que con él creían. El Grito (es
decir, el Castigo) sorprendió a los que habían sido impíos y amanecieron muertos
en sus casas, como si no hubieran habitado en ellas. ¡Sí! ¡Atrás los madianitas!,
como también se había hecho a los tamudeos" (C. 11: 84-95).
El pueblo de Madián
fue castigado por la cólera de Dios y pereció como se describe en los versículos
arriba mencionados debido a que estaba maquinando "lapidar a Suayb", aunque lo
que había hecho éste era llamar a la gente al bien. El ejemplo del pueblo de
Madián no es el único. Por el contrario, como lo advirtió Suayb al hablar con su
pueblo, muchas comunidades anteriores habían perecido por razones parecidas. Y
después de lo sucedido al pueblo de Madián, muchas otras comunidades también
fueron destruidas por la cólera de Dios.
En las páginas que
siguen describiremos a esas comunidades que perecieron y los restos que de ellas
quedaron. El Corán describe detalladamente a esas comunidades e invita a la
gente a sopesar esos ejemplos y advertir el fin que tuvieron.
El Corán llama la
atención sobre el hecho de que la mayoría de las comunidades que perecieron
habían establecido civilizaciones de un alto nivel, característica que se
enfatiza: "
¡A cuántas
generaciones hemos hecho antes perecer, más temibles que ellos y que recorrieron
el país en busca de escape (del castigo divino)" (C. 50:36).
Y en particular se
subrayan dos características. La primera es que se trata de las comunidades "más
temibles", es decir, que fueron destruidas cuando contaban con un sistema
administrativo y militar muy fuerte y disciplinado, mediante el cual
conquistaron por la fuerza el territorio en donde vivían. La segunda
característica es que fundaron grandes ciudades que se distinguían por sus
particularidades arquitectónicas.
Vale la pena tener
en cuenta que ambas características se encuentran también en las actuales
civilizaciones --logradas por medio de la ciencia y de la tecnología-- que,
asimismo, niegan e ignoran a Dios, olvidándose que todo se hace posible por Su
potestad, es decir, porque El lo permite. Pero como se señala en los versículos
mencionados, las civilizaciones con que contaban esos pueblos no pudieron
salvarlos de la destrucción porque se basaban en la negación de Dios. El fin de
la actual civilización no será distinto en tanto se base en la negación de Dios
y en el mal obrar sobre la tierra.
Una considerable
cantidad de eventos que llevaron a esas destrucciones, algunos de los cuales son
relatados en el Corán, han sido confirmados por investigaciones arqueológicas
hechas en tiempos modernos. Dichos hallazgos, que prueban definidamente que han
ocurrido los incidentes a que hace referencia el Corán, explica la necesidad de
estar "prevenido", lo cual es un rasgo distintivo en las anécdotas coránicas.
Dios nos dice en el Corán que es necesario "viajar a lo largo de la tierra" y
ver "cómo terminaron sus antecesores".
"Antes de ti, no
enviamos más que a hombres de las ciudades, a los que hicimos revelaciones. ¿No
han ido por la tierra y mirado como terminaron sus antecesores? Sí, la Morada de
la otra vida es mejor para los que temen a Dios. ¿Es que no razonáis…? Cuando ya
los enviados desesperaban y pensaban que se les había mentido, les llegó Nuestro
auxilio y fue salvado el que quisimos. Pero Nuestro rigor no respetará a la
gente pecadora. Hay en sus historias motivo de reflexión para los dotados de
intelecto… No es un relato inventado, sino confirmación de los mensajes
anteriores, explicación detallada de todo, dirección y misericordia para gente
que cree" (C. 12:109-111).
En realidad, hay
ejemplos en la historia de las comunidades pasadas para aquellos dotados de
intelecto. Las comunidades mencionadas, al haber perecido por la rebeldía frente
a Dios y por el rechazo de Sus órdenes, nos revelan lo débil e impotente que es
el género humano respecto a El. En las páginas que siguen examinaremos esos
ejemplos en un orden cronológico.
CAPITULO 1
EL DILUVIO EN LA EPOCA DE NOE
Enviamos a Noé a su pueblo y permaneció con él durante mil años menos
cincuenta. Luego, el diluvio les sorprendió en su impiedad (C. 29:14)
En casi todas las
culturas hay referencias al Diluvio en la época de Noé, y se alude al mismo en
el Corán ampliamente. La indiferencia del pueblo del profeta Noé a los consejos
y advertencias de éste, sus reacciones y los hechos que tuvieron lugar, se
relata detalladamente en muchos versículos.
El profeta Noé fue
enviado a advertir e instar a su pueblo a que adore solamente a Dios y abandone
la rebelión en la que cayó al apartarse de Su mensaje y asociar a otros a El. Si
bien el mensajero Noé aconseja muchas veces al pueblo a que se someta a las
órdenes de Dios y le advierte de Su cólera, el mismo siguió rehusándose a ello y
continuó asociando otros a El:
"Enviamos Noé a su
pueblo y dijo: '¡Pueblo!
¡Servid a Dios!
No tenéis a otro
Dios que El. ¿Y no Le temeréis?'. Los dignatarios del pueblo, que no creían,
dijeron: 'Este no es sino un mortal como vosotros, que quiere imponerse a
vosotros. Si Dios hubiera querido, habría hecho descender a ángeles. No hemos
oído que ocurriera tal cosa en tiempo de nuestros antepasados. No es más que un
poseso. ¡Observadle durante algún tiempo!'. '¡Señor!', dijo (Noé). '¡Auxíliame
que me desmienten!'" (C.23:23-26).
Como se dice en estos versículos, los jefes de la
comunidad intentaron acusar al profeta Noé de buscar imponerse sobre ellos, es
decir, de sobresalir y beneficiarse personalmente por medio del liderazgo
mundanal, la riqueza y un elevado nivel social, a la vez que pretendieron
caracterizarlo como un "poseso" y decidieron soportarlo durante un tiempo
mientras lo tenían bajo observación.
Debido a esto Dios
dijo al mensajero Noé que quienes rechazaban la fe y hacían el mal serían
castigados y perecerían ahogados, en tanto que quienes creían serían salvos.
Cuando llegó el
momento del castigo las aguas brotaron de la tierra causando grandes
inundaciones que, junto a lluvias excesivas, provocaron un gran diluvio. Dios le
dijo a Noé que haga "entrar en ella (el arca) una pareja (macho y hembra) de
cada una (de las especies animales) y a tu familia, salvo a aquél de ellos cuya
suerte ya ha sido echada" (C. 23:27). Todas las personas que habitaban esas
tierras fueron ahogadas, incluido el "hijo" de Noé, quien pensaba que podía
salvarse refugiándose en una montaña cercana. Todos perecieron ahogados, excepto
quienes subieron a la nave junto con el profeta Noé. Cuando las aguas
descendieron al finalizar el Diluvio y "el episodio llegó a su fin", el
Arca se posó en el Chudi --es decir, en un lugar elevado--, como nos informa el
Corán (en 11:44).
Los estudios arqueológicos, geológicos e históricos exhiben que este episodio
tuvo lugar precisamente como se relata en el Corán. El Diluvio es descrito
también de una manera muy similar en muchos registros de las civilizaciones
antiguas y en muchos documentos históricos, aunque el carácter y los nombres de
los lugares varían, y todo lo que "sucedió a un pueblo extraviado" se presenta a
los contemporáneos como una advertencia.
Además de relatarse
el Diluvio en el Antiguo y en el Nuevo Testamento, se lo encuentra de manera muy
similar en los registros sumerios y asirio-babilonios, en las leyendas griegas,
en la épica Shatapatha, Brahmana y Mahabharata de la India, en algunas leyendas
galesas de las islas británicas, en las Eddas nórdicas, en las leyendas lituanas
e incluso en algunos cuentos de origen chino.
¿Cómo pudo ser
recogida una información detallada y pertinente en lugares culturalmente
distintos y muy alejados geográficamente uno del otro y de la región del diluvio?
Hay una respuesta
clara: el hecho que el mismo episodio se relate en registros e inscripciones de
una serie de comunidades que tenían muy poca probabilidad de comunicarse entre
sí, es en realidad una clara evidencia que esos pueblos recibieron ese
conocimiento de una fuente divina. Parece que el Diluvio, uno de los sucesos más
grande y destructivo de la historia, fue narrado por muchos profetas enviados a
distintas civilizaciones con el propósito de establecer un ejemplo. Es por eso
que las noticias acerca del Diluvio fueron difundidas en distintas culturas.
Por otra parte,
además de narrarse la historia del Diluvio y del profeta Noé en muchas culturas
y fuentes religiosas, ha sufrido una gran alteración como producto de la
falsificación, de la transmisión incorrecta o incluso de la mala intención,
apartándose así de la versión original. Las investigaciones revelan que de entre
todas las narraciones del Diluvio que relatan básicamente el mismo suceso, con
algunas diferencias, la única descripción coherente es la del Corán.
El Profeta Noé y el Diluvio en el Corán
El Diluvio en la
época de Noé se menciona en muchos versículos del Corán. A continuación
exponemos los versículos reordenados en función de la secuencia de los sucesos.
El
Profeta Noé Invita a Su Pueblo a la Religión de Verdad
"Enviamos a Noé a su
pueblo.
Dijo: '¡Pueblo!
¡Servid a Dios!
No tenéis a otro
Dios que El. Temo por vosotros el castigo de un día terrible'" (C. 7:59).
Tenéis en mí a un
enviado digno de confianza.
¡Temed, pues, a Dios y
obedecedme! No os pido por ello ningún salario. Mi salario no incumbe sino al
Señor del universo. ¡Temed, pues, a Dios y obedecedme!"
(Shuara:107-110)
"Enviamos a Noé a su
pueblo y dijo: '¡Pueblo!
¡Servid a Dios!
No tenéis otro Dios
que El. ¿Y no le temeréis?'" (C. 23:23).
El
Profeta Noé Advierte a Su Pueblo del Castigo de Dios
"Enviamos a Noé a su
pueblo: 'Advierte a tu pueblo antes que le alcance un castigo doloroso'" (C.
71:1).
"Veréis quién
recibirá un castigo humillante y sobre quién se abatirá un castigo permanente"
(C. 11:39).
"¡No sirváis sino a
Dios! Temo por vosotros el castigo de un día doloroso!'" (C. 11:26).
El
Pueblo de Noé Impugna el Mensaje
"Los dignatarios de
su pueblo dijeron: 'Sí, vemos que estás evidentemente extraviado'" (C. 7:60).
"Dijeron: '¡Noé! No
paras de discutir con nosotros. ¡Tráenos, pues, aquello con que nos amenazas, si
es verdad lo que dices!'" (C. 11:32).
"Y, mientras
construía la nave, siempre que pasaban por allí dignatarios de su pueblo se
burlaban de él. Decía: 'Si os burláis de nosotros, ya nos burlaremos de vosotros
como os burláis" (C. 11:38).
"Los dignatarios del
pueblo, que no creían, dijeron: 'Este no es sino un mortal como vosotros, que
quiere imponerse a vosotros. Si Dios hubiera querido, habría hecho descender a
ángeles. No hemos oído que ocurriera tal cosa en tiempo de nuestros antepasados"
(C. 23:24).
"Antes de ellos ya
el pueblo de Noé había desmentido. Desmintieron a Nuestro siervo y dijeron: '¡Un
poseso!', y fue rechazado" (C. 54:9).
Desprecio Hacia Quienes Siguieron al Profeta Noé
"Los dignatarios de
su pueblo. que no creían, dijeron: 'No vemos en ti más que a un mortal como
nosotros y no vemos nadie que te siga sino la hez de nuestro pueblo, que lo hace
irreflexivamente. Ni vemos que gocéis de ningún privilegio sobre nosotros. Antes
bien, creemos que mentís'" (C. 11:27).
"Dijeron: '¿Vamos a
creerte a ti, siendo que son los más viles los que te siguen?' Dijo:' ¿Y qué sé
yo de sus obras?' Sólo a mi Señor tienen que dar cuentas. Si os dierais cuenta…
¡No voy a rechazar a los creyentes! ¡Yo no soy más que un monitor que habla
claro!'" (C. 26:111-115).
Dios Recuerda a Noé Que No Se Aflija
"Y se reveló a Noé:
'De tu pueblo sólo creerán los que ya creían. ¡No te aflijas, pues, por lo que
hicieren!'" (C. 11:36).
Las Súplicas del Profeta Noé
"¡Falla, pues, entre
yo y ellos, y sálvame, junto con los creyentes que están conmigo!" (C. 26:118).
"Entonces invocó a
su Señor: '¡Estoy vencido! ¡Defiéndete (porque no puedes contar con mi auxilio)!'"
(C. 54:10).
"Dijo: '¡Señor! He
llamado a mi pueblo noche y día. Mi llamamiento sólo ha servido para que huyan
más.'"
(C.71:5-6).
"'¡Señor!', dijo.
'¡Auxíliame
que me desmienten!'" (C. 23:26).
"Noé Nos había
invocado. ¡Qué buenos fuimos escuchándole!" (C. 37:75).
La
Construcción del Arca
"¡Construye la nave
bajo Nuestra mirada y según Nuestra inspiración y no me hables de los que han
obrado impíamente! ¡Van
a ser anegados!'"
(C: 11:37).
Destrucción del
Pueblo del Profeta Noé Por
Medio del
Anegamiento
"Pero le
desmintieron. Así, pues, les salvamos, a él y a quienes estaban con él en la
nave, y anegamos a quienes habían desmentido Nuestros signos. Eran, en verdad,
un pueblo ciego." (C. 7:64).
"Luego, después,
anegamos al resto." (C. 26:120).
"Enviamos Noé a su
pueblo y permaneció con él durante mil años menos cincuenta. Luego, el diluvio
le sorprendió en su impiedad" (C. 29:14).
"Así, pues, salvamos
a él y a los que con él estaban, por una misericordia venida de Nosotros. Y
extirpamos a quienes habían desmentido Nuestros signos y no eran creyentes." (C.
7:72).
Forma en Que Termina la Vida del "Hijo" del Profeta Noé
El Corán relata un diálogo entre Noé y su hijo, al principio del Diluvio:
"Y navegó con ellos
entre olas como montañas. Noé llamó a su hijo, que se había quedado aparte: '¡Hijito!
¡Sube con nosotros, no te quedes con los infieles!'. Dijo (el hijo de Noé):'Me
refugiaré en una montaña que me proteja del agua'. Dijo (Noé a su hijo):'Hoy
nadie encontrará protección contra la orden de Dios, salvo aquél de quien El se
apiade'. Se interpusieron entre ambos las olas y fue (el hijo de Noé) de los que
se ahogaron." (C. 11:42-43).
Los Creyentes se Salvan del Diluvio
"Les salvamos, pues,
a él y a quienes estaban con él en la nave abarrotada" (C. 26:119).
"Les salvamos, a él
y a los de la nave, e hicimos de ella un signo para todo el mundo." (C. 29:15).
La
Naturaleza Física del Diluvio
"Abrimos las puertas
del cielo a una lluvia torrencial y en la tierra hicimos manar fuentes. Y el
agua (del cielo y de la tierra) se encontró, según una orden decretada. Le
embarcamos (a Noé) en aquello (el arca) de planchas y de fibras,…" (C.
54:11-13).
"Hasta que, cuando
vino Nuestra orden y el horno hirvió, dijimos (Dios a Noé): 'Carga en ella (el
arca) a una pareja de cada especie, a tu familia --salvo a aquél cuya suerte ha
sido ya echada (se trata del cuarto hijo de Noé, no mencionado en la Biblia y
del que el Corán no da su nombre. Era pecador, al igual que la mujer de Noé)-- y
a los creyentes'. Pero no eran sino pocos los que con él (Noé) creían. Dijo
(Noé): '¡Subid a ella! ¡Que navegue y llegue a buen puerto en el nombre de Dios!
Mi Señor es,
ciertamente, indulgente, misericordioso'.
Y navegó con ellos
entre olas como montañas. Noé llamó a su hijo, que se había quedado aparte: '¡Hijito!
¡Sube con nosotros, no te quedes con los infieles!'" (C. 11:40-42).
"Y le inspiramos: '¡Construye
la nave bajo Nuestra mirada y según Nuestra inspiración!. Y cuando venga Nuestra
orden y el horno hierva, haz entrar en ella a una pareja de cada y a tu familia,
salvo a aquél de ellos cuya suerte ha sido ya echada. ¡Y no me hables de los que
han obrado impíamente! ¡Van a ser anegados!" (C. 23:27).
El
Arca se Posa en un Lugar Elevado
"Y se dijo: '¡Traga,
tierra, tu agua! ¡Escampa, cielo!' Y el agua fue absorbida, se cumplió la orden
y se posó (el arca) en el Chudi (montaña de Arabia). Y se dijo: '¡Atrás el
pueblo impío!'" (C.
11:44).
El Aspecto
Aleccionador en el Episodio del Diluvio
"Cuando las aguas lo
inundaron todo, os llevamos en la embarcación, para hacer de ello un recuerdo
para vosotros, para que el oído atento lo retuviera." (C. 69:11-12).
Dios Alaba al Profeta Noé
"¡Paz sobre Noé,
entre todas las criaturas! Así retribuimos a quienes hacen el bien. Es uno de
Nuestros siervos creyentes." (C. 37:79-81).
¿Fue
el Diluvio un Desastre Local o Mundial?
Quienes niegan la
realidad del Diluvio en la época de Noé, se apoyan en que sería imposible que
abarcase todo el mundo. Además, esa negación se usa para atacar al Corán. Según
esa gente, todos los libros revelados, incluido el Corán, al defender la
existencia de un diluvio mundial caen en el error.
Pero eso no es así.
El Corán fue
revelado por Dios y es el único libro divino sin alteraciones. El Corán
considera el Diluvio desde un punto de vista muy distinto al del Pentateuco y al
de otras leyendas narradas en distintas culturas. El Pentateuco, es decir, los
cinco primeros libros del Antiguo Testamento, dice que el Diluvio fue mundial,
que cubrió todo el planeta.
Pero el Corán no dice eso. Por
el contrario, los versículos pertinentes implican que el Diluvio fue regional y
que no cubrió todo el mundo, ya que solamente anegó a las personas del caso,
como castigo, al no prestar atención a las advertencias de Noé.
Al examinar las
narraciones sobre el Diluvio que aparecen en el Antiguo Testamento y en el Corán,
vemos como se manifiesta esa diferencia. El Antiguo Testamento, que sufrió
muchas alteraciones y adiciones a lo largo de la historia, y por lo tanto no
puede ser tomado como una revelación original, describe así el Diluvio:
"Viendo Yahvéh que
la maldad del hombre cundía en la tierra, y que todos los pensamientos que
ideaba su corazón eran puro mal de continuo, le pesó a Yahvéh de haber hecho al
hombre en la tierra, y se indignó en su corazón. Y dijo Yahvéh: 'Voy a
exterminar de sobre la faz del suelo al hombre que he creado, --desde el hombre
hasta los ganados, las sierpes, y hasta las aves del cielo-- porque me pesa
haberlos hecho'. Pero Noé halló gracia a los ojos de Yahvéh." (Génesis 6:5-8).
Sin embargo el Corán
exhibe claramente que el diluvio no ocurrió en todo el mundo, puesto que
solamente fue destruido el pueblo de Noé. Así como Hud fue enviado solamente a
'Ad (C. 11:50), Salih a Tamud (C. 11:61) y todos los demás profetas anteriores a
Muhammad fueron solamente enviados a sus respectivos pueblos, de la misma manera
Noé fue enviado solamente a su pueblo, y el Diluvio provocó la desaparición del
pueblo de Noé.
"Y ya enviamos a Noé
a su pueblo: 'Soy para vosotros un monitor que habla claro: ¡No sirváis sino a
Dios! Temo por vosotros el castigo de un día doloroso'" (C. 11:25-26).
Quienes perecieron
fueron esos que no tuvieron en cuenta para nada la proclama del mensaje del
profeta Noé y persistieron en la rebelión. Los versículos persistentes son
bastante explícitos:
"Pero le
desmintieron. Así, pues, les salvamos, a él y a quienes estaban con él en la
nave, y anegamos a quienes habían desmentido Nuestros signos. Eran, en verdad,
un pueblo ciego." (C. 7:64).
"Así, pues, salvamos
a él y a los que con él estaban, por una misericordia venida de Nosotros. Y
extirpamos a quienes habían desmentido Nuestros signos y no eran creyentes." (C.
7:72).
Además Dios subraya
en el Corán que El no destruye una comunidad antes que le haya sido enviado un
mensajero. La destrucción tiene lugar solamente después que un exhortador que
llega a un pueblo en particular es desmentido y/o calumniado. Dice Dios:
"Tu Señor nunca ha
destruido ciudades sin haber antes mandado a su metrópoli a un enviado que les
recitara Nuestras aleyas. Nunca hemos
destruido ciudades,
a menos que sus habitantes fueran impíos." (C. 28:59).
No es una práctica
de Dios destruir pueblos a los que no envió mensajeros. Noé fue enviado como
exhortador solamente a su pueblo. Por lo tanto Dios no destruyó a otras
comunidades a las que no había mandado amonestadores, sino que solamente
destruyó al pueblo de Noé.
Por lo expresado en
el Corán podemos estar seguros que el diluvio de la época de Noé fue un desastre
regional, no mundial. Las excavaciones hechas en los yacimientos arqueológicos
donde se supone que ocurrió el diluvio --lo que examinaremos después-- muestra
que éste no fue mundial sino solamente una catástrofe de amplias dimensiones que
afectó determinada parte de la Mesopotamia.
¿Subieron a Bordo del Arca Todas las Especies de Animales?
Los intérpretes de
la Biblia creen que Noé llevó a bordo del arca a todas las especies animales que
existían en el planeta, cosa que las salvó de la extinción. De acuerdo a dicha
creencia, fueron subidas a bordo un par de cada una (macho y hembra).
No cabe ninguna duda
que quienes defienden esa afirmación enfrentarán serias dificultades en todo
sentido. La cuestión de cómo fueron alimentados los animales que subieron a
bordo, cómo se acomodaron arriba del arca o cómo se mantuvieron las especies
separadas entre sí, son preguntas imposibles de responder. Además, queda
planteada la siguiente pregunta: ¿cómo fueron reunidos animales de distintos
continentes, como ser mamíferos de los polos, canguros de Australia o los
peculiares bisontes del norte de América? A ello hay que agregar: ¿cómo animales
muy peligrosos --víboras venenosas, escorpiones y animales salvajes en general--
fuero subidos al arca y se los mantuvo apartados de su habitat natural hasta que
finalizó el diluvio?.
Estos son los
interrogantes a los que tiene que hacer frente el Antiguo Testamento. En el
Corán no hay ninguna expresión que implique que todas las especies animales
existentes en la tierra fueran llevadas a bordo. Como lo señalamos antes, el
Diluvio tuvo lugar en una región determinada. Por lo tanto, los animales que
subieron al arca eran únicamente los que vivían en la región donde residía el
pueblo de Noé.
Sin embargo, es
evidente que incluso es imposible reunir a todas las especies que se encontraban
en esa región. Es difícil pensar que Noé, junto a unos pocos creyentes (11:40),
fuesen por todos lados reuniendo una pareja de cada una de las cientos de
especies animales de los alrededores. Incluso es mucho más imposible que hayan
reunido las cientos de especies de insectos de la región, y además, ¡que fuesen
capaces de discriminar los machos de las hembras!. Por eso creemos que lo más
probable es que hayan reunido los animales que podían ser llevados y alimentados
más fácilmente, especialmente los domésticos y provechosos para el ser humano.
Lo más probable es que el profeta Noé llevó a bordo animales como vacunos,
lanares, equinos, camélidos, etc., dado que eran los animales cuya necesidad era
elemental para establecerse nuevamente en alguna región que había perdido gran
parte de sus reservas debido al Diluvio.
Lo importante aquí
es que la determinación divina en la orden que Dios da a Noé es para que reúna
los animales requeridos para iniciar una nueva vida, y no tanto para que proteja
a todo el género animal. Dado que el Diluvio fue regional, no existía la
posibilidad de que se extinguiesen todas las especies de animales. Lo más
probable es que animales de otras regiones emigrasen a esa área y la repoblasen
después del Diluvio, y de ese modo retomase la actividad o animación que tenía
antes.
¿Qué
Altura Alcanzaron las Aguas?
Otro debate respecto
del Diluvio es si las aguas se elevaron lo suficiente para cubrir todas las
montañas. Como se sabe, el Corán nos informa que el arca se posó sobre el Chudi
después del Diluvio. La denominación de Chudi se refiere generalmente a un sitio
montañoso específico, en tanto que en árabe significa "asentamiento elevado o
colina". En consecuencia, no deberíamos olvidar que "Chudi" pudo no haber sido
usado como nombre para un sitio montañoso específico, sino para indicar que el
arca se posó en un lugar elevado. Además, el sentido antes mencionado de la
palabra "Chudi" puede estar señalando también que el agua había alcanzado una
cierta elevación, pero no el pico de una montaña. Es decir, lo más probable es
que el diluvio no abarcó toda la tierra y todas las montañas, como se describe
en el Antiguo Testamento, sino que solamente cubrió una región.
Lugar Geográfico Donde Tuvo Lugar el Diluvio
Se ha sugerido como
ubicación del Diluvio la zona de la llanura mesopotámica. Allí estuvieron las
civilizaciones más antiguas. Además, al estar la Mesopotamia entre los ríos
Eufrates y Tigris, se trata de una región geográficamente propensa para una gran
inundación. Uno de los factores que probablemente contribuyó a ello es que los
ríos se salieron de cauce y sumergieron la región.
La segunda razón por
la que se consideró a la zona el lugar donde se produjo el Diluvio histórico
reside en que en los registros de muchas civilizaciones de la región se
encuentra gran cantidad de documentación referida al diluvio que tuvo lugar en
el mismo período. Esas civilizaciones habrían sentido la necesidad de registrar
cómo se produjo el desastre y sus resultados, después de ser testigos de la
destrucción del pueblo de Noé. Se sabe que la mayoría de las leyendas sobre el
diluvio son de origen mesopotámico. Para nosotros son más importantes los
descubrimientos arqueológicos, los cuales nos enseñan que una vez ocurrió una
gran inundación en dicha región. Como ya veremos enseguida de manera detallada,
esa inundación motivó que la civilización se interrumpa allí temporalmente. En
las excavaciones se han hallado claros rastros de ese desastre tan enorme.
Esas revelan que a
lo largo de la historia la zona sufrió muchas veces diversos desastres como
resultado de las inundaciones y la salida de curso de los ríos Tigris y Eufrates.
Por ejemplo, alrededor de dos mil años AC (antes de Jesucristo), en la épica de
Ibbi-sin --quien gobernó la gran nación de Ur situada en el sur de la
Mesopotamia-- hay un año al que se lo registró como "el año siguiente a un
Diluvio que aniquiló los límites entre los cielos y la tierra"1.
Alrededor del 1700
AC, en la época del babilonio Hamurabi, se señaló a un año como aquél en que
ocurrió el incidente de "la ruina de la ciudad de Eshunna con una inundación".
En el siglo X AC, en
la época del gobernante Nabu-mukin-apal ocurrió una inundación en la ciudad de
Babilonia
2. Después de
'Isa (Jesucristo), en los siglos VII, VIII, X, XI y XII, tuvieron lugar
inundaciones importantes en la región. En el siglo XX, sucedió lo mismo en 1925,
1930 y 19543.
Está claro que la zona ha estado siempre sujeta al desastre de la inundación y,
como se indica en el Corán, es muy probable que un diluvio masivo pudo haber
destruido un pueblo completo.
Evidencias Arqueológicas del Diluvio
No es para nada
casual que hoy día estemos tras los rastros de las comunidades que según el
Corán han sido destruidas. La evidencia arqueológica sostiene el hecho de que
cuanto más repentinamente desaparece una comunidad, es más probable que nos
encontremos con algunos de sus vestigios.
En el caso de una
civilización que desaparece repentinamente, lo cual puede suceder como resultado
de un desastre natural, una emigración masiva o una guerra, es más probable que
sus ruinas se preserven mucho mejor. Las casas donde vivía la gente, las
herramientas o los elementos que usaban en la vida diaria, quedan sepultados
rápidamente. De esa manera se mantienen preservados por un largo período del
manoseo humano y luego reditúan importantes evidencias del pasado, al ser
sacados a la luz del día.
Así es como se ha
descubierto en la actualidad mucha de la evidencia del Diluvio en época de Noé.
Consideramos que el Diluvio ocurrió unos tres mil años AC, que ese suceso puso
fin a una civilización de manera repentina y que ello hizo que más tarde
surgiera a una civilización totalmente nueva en su lugar. Es así como la
evidencia palmaria del Diluvio quedó preservada durante miles de años de modo
que podamos sacar lecciones de allí.
Se han hecho muchas
excavaciones para investigar el diluvio que cubrió la llanura mesopotámica. En
las hechas en cuatro lugares principales, se encontraron rastros de lo que debe
haber sido un diluvio particularmente prolongado. Se trataba de importantes
ciudades de la Mesopotamia: Ur, Erech, Kish y Shuruppak. Las excavaciones
revelan que fueron sometidas a un diluvio alrededor del siglo III AC.
Echemos una mirada a
las excavaciones hechas en la ciudad de Ur.
En esa ciudad,
rebautizada actualmente "Tell al-Muqqayar", se ha puesto al descubierto una
serie de ruinas, remontándose las más antiguas a siete mil años AC. Al ser un
lugar que hospedó a una de las primeras civilizaciones, la ciudad y sus
alrededores fueron asentamiento de muchas culturas que se sucedieron.
Los descubrimientos
arqueológicos de la ciudad de Ur exhiben que allí la civilización fue
interrumpida después de un enorme diluvio, apareciendo más tarde nuevas
civilizaciones. R. H.
Hall, del Museo Británico, hizo allí las primeras excavaciones. Leonard Woolley,
quien llevó a cabo los mismos trabajos después de Hall, supervisó también la
labor organizada de manera mancomunada por el Museo Británico y la Universidad
de Pensilvania. El trabajo conducido por Woolley, de resonancia mundial, se
realizó entre 1922 y 1934.
Las excavaciones de Sir
Woolley se desarrollaron en medio del desierto entre Bagdad y el Golfo Pérsico.
Los primeros
fundadores de la ciudad de Ur eran gente que había llegado del norte de la
Mesopotamia y se autodenominaban "Ubaidianos". Las primeras perforaciones
brindaron información sobre esos pobladores. El arqueólogo alemán Werner Keller
describe así el trabajo de Woolley:
«"Las tumbas de los
reyes de Ur", fue así como Woolley, en la exhuberancia del entusiasmo al
descubrirlas, había apodado las tumbas de los nobles sumerios, cuyo esplendor,
verdaderamente regio, había quedado expuesto cuando las palas de los arqueólogos
atacaron un montículo de 50 pies (más o menos 15,5 mts.) al sur del templo y
encontraron una larga hilera de tumbas superpuestas. Las bóvedas de piedra eran
verdaderos cofres de tesoros, pues estaban llenas de copas suntuosas, jarros y
vasos maravillosamente moldeados, artículos de mesa hechos en bronce, mosaicos
de nácar, lapislázuli y plata, que rodeaban los cuerpos ya convertidos en polvo.
Arpas y liras descansaban recostados en las paredes. "Casi simultáneamente",
escribió después Woolley en su diario, "se hicieron descubrimientos que
confirmaron nuestras sospechas. Directamente debajo del piso de una de las
tumbas de los reyes, encontramos, dentro de un estrato de ceniza de algodón,
tablillas de arcilla con caracteres de símbolos más antiguos que las
inscripciones sobre las tumbas. Juzgando por la naturaleza del escrito, se podía
calcular que las tablillas eran de unos tres mil años AC. Por lo tanto
correspondían a dos o tres siglos anteriores a las tumbas".
La excavación se
profundizaba y en los nuevos estratos aparecían fragmentos de jarras, tazas y
ollas. Los expertos advirtieron que la alfarería se presentaba,
sorprendentemente, sin alteraciones. Tenía exactamente la misma apariencia a la
encontrada en las tumbas de los reyes. En consecuencia, parecía que durante
siglos la civilización sumeria no había emprendido ningún cambio radical. Es
decir, debió haber alcanzado un elevado nivel de desarrollo sorprendentemente
precoz. Cuando después de varios días uno de los operarios dijo a Woolley "llegamos
al fondo", éste bajo allí y lo primero que pensó fue "aquí terminamos". Se
trataba de un piso de arena que, por su tipo, podía haber sido depositada allí
solamente por el agua.
Entonces decidieron
seguir cavando: un metro, dos metros, y seguía el limo puro. Repentinamente, a
los tres metros el limo dejó de aparecer tan abruptamente como se presentó. Bajo
ese depósito de barro de casi tres metros de espesor, se encontraron con
evidencias de (restos de) una vivienda humana. La apariencia y calidad de la
alfarería se presentaba notablemente alterada. Se veía que fue hecha a mano. No
se encontraron rastros de metal en ninguna parte. Los implementos primitivos que
allí había, estaban hechos de pedernal tallado. ¡Deben pertenecer a la Edad de
Piedra!
La única explicación
posible de este gran depósito de limo o barro debajo del cerro en Ur, el cual
separaba claramente dos épocas de colonizaciones distintas, era el Diluvio. El
mar había dejado sus huellas imborrables en la forma de restos de pequeños
organismos marinos metidos en el limo4».
El análisis
microscópico reveló que este gran deposito de barro se había acumulado allí como
resultado de una inundación tan grande como para aniquilar la civilización
sumeria. La época de Gilgamesh y la historia de Noé se unieron en este profundo
pozo excavado bajo el desierto mesopotámico.
Max Mallowan relató
los pensamientos de Leonard Woolley, quien dijo que una masa aluvional tan
grande formada en una sola capa podía ser solamente el resultado de un gran
diluvio. Woolley también describió el estrato del diluvio que separó la ciudad
sumeria de Ur de la ciudad Al-Ubaid, cuyos habitantes usaban alfarería pintada,
encontrada en los restos del Diluvio5.
Esto muestra que la
ciudad de Ur fue uno de los lugares afectados por el Diluvio. Werner Keller
expresó la importancia de la excavación antes mencionada diciendo que lo que se
observaba en los restos de la ciudad debajo del estrato de limo prueba que allí
existió un diluvio6.
Otra ciudad
mesopotámica que exhibe los rastros del Diluvio es "Kish de los Sumerios",
conocida actualmente como Tall Al-Uhaimer. Según antiguas fuentes sumerias, esta
ciudad fue el "asentamiento de la primer dinastía postdiluviana"7.
La ciudad de
Shuruppak en el sur de la Mesopotamia, la cual hoy día se llama Tall Fa'rah,
también muestra claros rasgos del Diluvio. Los estudios arqueológicos en esta
ciudad fueron encabezados por Erich Schmidt, de la Universidad de Pensilvania,
entre 1920-1930. Esas excavaciones descubrieron tres estratos de habitaciones
que se extienden en el tiempo desde el final del período prehistórico hasta la
tercera dinastía de Ur (2112-2004 AC). Los descubrimientos más característicos
fueron casas bien edificadas, tablillas cuneiformes de registros administrativos
y listas de palabras, las cuales indican una sociedad altamente desarrollada
hacia el fin del cuarto milenio AC8.
Lo principal en esto
es que se comprendió que un gran diluvio tuvo lugar en la ciudad alrededor de
3000-2900 AC. De acuerdo al informe de Mallowan, Schmidt había llegado, a los
cuatro o cinco metros de profundidad, a un estrato de suelo amarillo (formado
por la inundación) consistente de una mezcla de arena y barro. Este estrato
estaba más cerca del nivel de la llanura que los túmulos (funerarios),
pudiéndose observarlo alrededor de todos éstos... Schmidt determinó que "la
arena (de dicho estrato) tenía su origen en el río", que estaba allí desde la
época del Antiguo Reino de Cemdet Nasr y que se relacionaba con el Diluvio en la
época de Noé9.
En las excavaciones
hechas en la ciudad de Shuruppak se encontraron restos de un diluvio que databan
aproximadamente de 3000-2900 AC. Posiblemente la ciudad de Shuruppak fue
afectada por la inundación como las otras10.
El último lugar que
se vio afectado por el Diluvio es la ciudad de Erech, al sur de Shuruppak,
conocida hoy día como Tall al-Warka. En esta ciudad, como en otras, se encuentra
un estrato del diluvio, el cual data, al igual que en las otras, del 3000-2900
AC11.
Como se sabe muy
bien, los ríos Tigris y Eufrates atraviesan la Mesopotamia de un extremo a otro.
Parece que durante el episodio del diluvio ambos ríos y muchas otras fuentes de
agua, grandes y pequeñas, se salieron del curso y, al unirse con las aguas de
las lluvias, provocaron una gran inundación. El suceso se describe en el Corán:
"Abrimos las puertas
del cielo a una lluvia torrencial y en la tierra hicimos manar fuentes. Y el
agua se encontró, según una orden decretada" (C. 54:11-12).
Cuando se examinan
uno por uno los factores que provocaron el Diluvio, se los ve a todos como
fenómenos muy naturales. Lo que hace al suceso milagroso es que tuvo lugar al
mismo tiempo y que Noé advirtió a su pueblo anticipadamente del desastre que
ocurriría.
La evaluación de las
evidencias, a partir de los estudios completos, reveló que el área del Diluvio
tenía (un ancho) de aproximadamente 160 kms. de este a oeste, y 600 kms. (de
longitud) de norte a sur. Esto muestra que el Diluvio cubrió toda la llanura
mesopotámica. Cuando examinamos como están ubicadas las ciudades de Ur, Erech,
Shuruppak y Kish, las cuales muestran los rastros del Diluvio, vemos que están
alineadas a lo largo de una ruta.
Por lo tanto el Diluvio debe
haber afectado esas cuatro ciudades y sus alrededores.
Se debería advertir
además que alrededor del 3000 AC la geografía de la llanura mesopotámica era
distinta de la actual. En aquellos momentos el lecho del río Eufrates estaba más
al este que hoy día. Su curso se colocaba antes en una línea que pasaba a través
de Ur, Erech, Shuruppak y Kish. Y cuando se abrieron "las fuentes del cielo y de
la tierra", parece que el Eufrates se salió de su curso y al expandirse llegó a
destruir las cuatro ciudades citadas.
Religiones y Culturas Que Mencionan el Diluvio
Casi todos los
pueblos conocieron el Diluvio por boca de los profetas que comunicaron la
Religión de Verdad, pero esas comunidades, además de transformarlo en una
leyenda, le agregaron cosas y corrompieron el relato original.
Dios había
transmitido a los pueblos las noticias del Diluvio en la época de Noé a través
de los mensajeros y libros que había enviado a distintas comunidades de modo que
puedan servir de advertencia y ejemplo. No obstante, los textos originales han
sido alterados y a las descripciones les habían sido agregado elementos
mitológicos: resultaron corrompidos los pueblos y el mensaje. El Corán es la
única fuente que sustancialmente concuerda con los descubrimientos de las
observaciones empíricas. Y ello ocurre solamente porque Dios ha cuidado del
Corán para que no sufra siquiera un solo cambio, no permitiendo que sea
corrompido. De acuerdo al juicio coránico "Somos Nosotros Quienes hemos
revelado la Amonestación y somos Nosotros sus custodios" (C. 15:9), el Corán
está bajo la protección especial de Dios.
En la última parte
de este capítulo que trata del Diluvio, veremos cómo es visualizado el episodio
--aunque de manera bastante alterada-- en distintas culturas, en el Antiguo
Testamento y en el Nuevo Testamento.
El
Diluvio en la Epoca de Noé en el Antiguo Testamento
El libro revelado al
profeta Moisés fue la Torá. Hoy día no queda casi nada de esa revelación y el
libro bíblico denominado "Pentateuco" ha perdido hace mucho tiempo su
concordancia con la revelación original. Incluso gran parte de esa entidad
incierta ha sido alterada por los rabinos de la comunidad judía. De la misma
manera, las revelaciones comunicadas a todos los otros profetas enviados a los
Hijos de Israel después del profeta Moisés, también sufrieron el mismo
tratamiento y fueron muy alteradas. Esta característica, que hace que al "Pentateuco"
llamemos ahora "Pentateuco Modificado", porque ha perdido su coherencia con el
original, nos lleva a considerarlo un producto de los intentos de los seres
humanos por registrar la historia de sus tribus antes que tomarlo como un libro
divino. Sin que nos cause asombro, encontramos que la naturaleza del Pentateuco
Modificado y sus contradicciones, se revelan también en el relato de la historia
de Noé, aunque tenga algunos paralelismos con el Corán en algunas partes.
De acuerdo al
Antiguo Testamento, Dios anunció a Noé que todos, excepto los creyentes, serían
destruidos, porque la tierra estaba llena de violencia. Con ese objeto le ordenó
que construya el Arca y le describió con detalles cómo hacerla. Dios también le
dijo que lleve a sus tres hijos, a las tres nueras, a la esposa, a un par de
cada ser viviente y acopio de víveres para todos.
Siete días más
tarde, cuando llegó el momento del Diluvio, todas las fuentes de agua
subterránea reventaron al exterior, se abrieron las ventanas del cielo y un gran
diluvio abarcó todo. Duró cuarenta días y cuarenta noches. La embarcación navegó
sobre las aguas que cubrieron todas las montañas y cerros elevados. De esa
manera, quienes estaban con Noé a bordo fueron salvos y el resto fue arrastrado
por las aguas, muriendo ahogados. Después del Diluvio --que duró cuarenta días y
cuarenta noches-- se detuvo la lluvia y las aguas empezaron a descender después
de los 150 días.
Por lo tanto, el
decimoséptimo día del séptimo mes la embarcación se posó en las montañas Ararat
(Agri). Noé envió una paloma para que vea si las aguas habían descendido
totalmente o no, cosa que supo cuando el animalito no volvió. Dios le dijo
entonces que desembarque y que pueble la tierra.
Una de las
contradicciones en el Antiguo Testamento es que, siguiendo esta reseña, en la
versión Yahvista del texto, se dice que Dios ordenó a Noé que tome siete parejas
--machos y hembras-- de cada uno de esos animales que El llamó "puros", y
solamente parejas --macho y hembra-- de los que denominó "impuros". Esto se
contradice con el texto que reseñamos. Además, en el Antiguo Testamento la
duración del Diluvio también es distinta. De acuerdo al Yahvista la elevación de
las aguas duró 40 días, mientras que los seglares (versión sacerdotal) señalaron
150 díasI.
Algunas partes de la
narración del Diluvio en el Antiguo Testamento dicen:
"Dijo, pues Dios a
Noé: 'He decidido acabar con toda carne, porque la tierra está llena de
violencias por culpa de ellos. Por eso, he aquí que voy a exterminarlos de la
tierra. Hazte un arca de maderas resinosas… Por mi parte, voy a traer el diluvio,
las aguas sobre la tierra, para exterminar toda carne que tiene hálito de vida
bajo el cielo: todo cuanto exista en la tierra perecerá. Pero contigo
estableceré mi alianza: Entrarás en el arca tú y tus hijos, tu mujer y las
mujeres de tus hijos contigo. Y de todo ser viviente, de toda carne, meterás en
el arca una pareja para que sobrevivan contigo. Serán macho y hembra…' Así lo
hizo Noé y ejecutó todo lo que le había mandado Dios" (Génesis 6:13-22).
"y en el mes séptimo,
el día diecisiete del mes, varó el arca sobre los montes de Ararat" (Génesis
8:4).
"De todos los
animales puros tomarás para ti siete parejas, el macho con sus hembras, y de
todos los animales que nos son puros, una pareja, el macho con su hembra… para
que sobreviva la casta sobre la haz de toda la tierra" (Génesis 7:2-3).
"Establezco mi
alianza con vosotros, y no volverá nunca más a ser aniquilada toda carne por las
aguas del diluvio, ni habrá más diluvio para destruir la tierra" (Génesis 9:11).
Según el Antiguo
Testamento, de acuerdo al dictamen de que "todo cuanto exista en la tierra
perecerá" en el diluvio que cubriría al mundoII, todas las personas del planeta
perecieron, excepto los que estaban a bordo en el Arca con Noé.
El
Diluvio en la Epoca de Noé en el Nuevo Testamento
El Nuevo Testamento
que tenemos hoy día tampoco es un libro divino en el real sentido de la palabra.
Comprende las palabras y acciones de 'Isa (Jesús). Empieza con los cuatro "Evangelios"
redactados un siglo después de la ascensión al cielo de 'Isa, por gente que
nunca lo vio o estuvo con él, es decir, Mateo, Marcos, Lucas y Juan. Entre los
cuatro Evangelios hay contradicciones muy obvias. El Evangelio de Juan, en
particular, difiere en gran medida de los otros tres (Evangelios Sinópticos),
que son en cierto grado --pero no totalmente-- comparables entre sí. Los otros
libros del Nuevo Testamento comprenden las cartas escritas por los Apóstoles y
Saúl de Tarso (más tarde llamado San Pablo), en las que se describen las
acciones de los mismos después de de 'Isa.
Por lo tanto el
nuevo Testamento de hoy día no es un texto divino sino más bien un libro
semihistórico.
En el Nuevo
Testamento el Diluvio se explica resumidamente como sigue.
Noé fue enviado como
mensajero a una comunidad desobediente que estaba extraviada, pero el pueblo no
le hizo caso y continuó en su perversión. Entonces Dios le ajustó las cuentas
con el Diluvio a esos que habían rechazado la fe, y salvó a Noé y a los
creyentes poniéndolos en el Arca. El Nuevo Testamento lo expresa de la manera
que sigue.
"Como en los días de
Noé, así será la venida del Hijo del hombre. Porque como en los días que
precedieron al diluvio, comían, bebían, tomaban mujer o marido, hasta el día que
entró Noé en el Arca, y no se dieron cuenta hasta que vino el diluvio y los
arrastró a todos, así será también la venida del Hijo del hombre" (Mateo
24:37-39).
"si no perdonó al
mundo antiguo, aunque preservó a Noé, heraldo de la justicia, y a otros siete,
cuando hizo venir el diluvio sobre un mundo de impíos" (2 Pedro 2:5).
"'Como sucedió en
los días de Noé, así será también en los días del Hijo del hombre. Comían,
bebían, tomaban mujer o marido, hasta el día que entró Noé en el arca; vino el
diluvio y los hizo perecer a todos" (Lucas 17:26-27).
"en otro tiempo
incrédulos, cuando les esperaba la paciencia de Dios, en los día que Noé
construía el Arca, en las que unos pocos, es decir ocho personas, fueron
salvados a través de las aguas" (1 Pedro 3:20).
"Porque ignoran
intencionadamente que hace tiempo existieron unos cielos y también una tierra
surgida del agua y establecida entre las aguas por la Palabra de Dios, y que,
por esto, el mundo de entonces pereció inundado por las aguas del diluvio" (2
Pedro 3:5-6).
Relato del Diluvio en Otras Culturas
Cultura sumeria:
Un dios llamado Enlil dijo al pueblo que otros dioses intentaban destruir la
humanidad pero que él deseaba salvarla. El héroe de la historia es Ziusudra, rey
devoto de la ciudad de Sippur. El dios Enlil dijo a Ziusudra qué hacer para
salvarse del Diluvio. La parte del texto donde se relata quiénes subieron a la
embarcación, se ha perdido. Pero que existió se revela en la parte donde dice
como se salva Ziusudra. Si nos apoyamos en la versión babilonia llegamos a la
conclusión que en la versión sumeria deben existir detalles muchos más amplios
del porqué del Diluvio y como fue construida la embarcación.
Cultura babilónica:
Ut-Napishtim es el equivalente babilonio de Ziusudra, el héroe sumerio del
Diluvio. Otra referencia importante es Gilgamesh. Según la leyenda éste decidió
buscar y encontrar a sus ancestros para obtener el secreto de la inmortalidad.
Se le advirtió de los peligros y dificultades de ese viaje. Se le dijo que debía
saber que tenía que cruzar las "montañas Mashu y las aguas de la muerte", y que
ese viaje había sido realizado hasta entonces solamente por el dios sol Shamash.
No obstante, Gilgamesh enfrentó todos los peligros de la marcha y finalmente
consiguió llegar donde se encontraba Ut-Napishtim.
El texto se vuelve
ilegible cuando se relata la reunión de Gilgamesh y Ut-Napishtim. Y cuando se
puede leer de nuevo, Ut-Napishtim dice a Gilgamesh que "los dioses reservaron el
secreto de la muerte y de la vida a ellos" (es decir, que no se lo tenían que
dar a conocer a la gente).
Entonces Gilgamesh preguntó a
Ut-Napishtim cómo había adquirido la inmortalidad.
Y Ut-Napishtim le
contó la historia del diluvio como respuesta. El diluvio también aparece en las
famosas "doce tablas" de la épica de Gilgamesh.
Ut-Napishtim comenzó
diciéndole que la historia que iba a contarle era "algo secreto, un secreto de
los dioses". Le dijo que él era de la ciudad de Shuruppak, la más antigua entre
las ciudades de la tierra de Akkad. Según este relato el dios Ea le habría
hablado a través de las paredes de una choza de cañas y le comunicó que los
dioses habían decidido destruir todas las semillas de vida con un diluvio,
aunque en esta versión no se explica la razón de esa decisión. En el relato
sumerio del Diluvio tampoco se da la razón del mismo. Ut-Napishtim dijo que Ea
le había comunicado que construya una embarcación en la cual reuniría y pondría
las "semillas de todas las cosas vivientes". Ea le informó respecto al tamaño y
la forma de la embarcación: el ancho, el largo y el alto eran de igual medida.
La tormenta puso todo patas arriba durante seis días y seis noches. El séptimo
día vino la calma. Ut-Napishtim vio que en el exterior (de la nave) todo "se
había convertido en un barro pegajoso". La embarcación se posó sobre el monte
Nisir.
De acuerdo a los
registros babilonios y sumerios, Xisuthros (o Khasistara) se salvó del Diluvio
junto con su familia, los amigos, pájaros y otros animales, gracias a una
embarcación de 925 metros de largo. Se dice que "las aguas se expandieron hacia
los cielos, que los océanos cubrieron las costas y que los ríos se salieron de
sus cursos". Después la embarcación se posó en la montaña Corydaena.
Según los registros
asirios-babilonios, Ubar-Tutu (o Khasisatra) fue salvado junto con su familia,
sirvientes, rebaños y animales salvajes en una embarcación de 600 codos de
largo, 60 codos de ancho y 60 codos de alto. El Diluvio duró seis días y seis
noches. Cuando la embarcación llegó a la montaña Nizar, la paloma que fue
liberada volvió, pero el cuervo no.
Según otros
registros sumerios, asirios y babilonios, Ut-Napishtim y su familia
sobrevivieron al Diluvio, el cual duró seis noches y seis días. Se dice: "En el
día séptimo Ut-Napishtim miró al exterior.
Todo estaba muy quieto.
El hombre había
vuelto nuevamente al barro". Cuando la embarcación se posó en la montaña Nizar,
Ut-Napishtim mandó afuera una tórtola, un cuervo y un gorrión. El cuervo se
detuvo para comer de los cadáveres, pero los otros dos pájaros no regresaron.
Cultura hindú:
En las épicas Shatapatha Brahmana y Mahabharata de la India, la persona llamada
Manú se salva del diluvio junto con Rishiz. De acuerdo a la leyenda, Manú había
atrapado un pez, al que no mató. En forma imprevista el pez creció y le dijo que
construya una embarcación y amarre allí sus cuernos. Se acepta que ese pez era
la manifestación del dios Vishnú. El pez condujo a la embarcación sobre las
altas olas y la llevó hacia el norte, donde se encontraba la montaña Hismavat.
Cultura galesa:
Según la leyenda galesa [de Gales, una región celta de (Gran ) Bretaña], Dwynwen
y Dwyfach escaparon del gran desastre en una embarcación. Cuando descendió la
espantosa inundación que ocurrió a partir del estallido de Llynllion, que fue
llamado el Lago de Olas, Dwynwen y Dwyfach empezaron a repoblar nuevamente (Gran)
Bretaña.
Cultura escandinava:
Las leyendas nórdicas Edda relatan que Bergalmir y su esposa escaparon del
diluvio en una gran embarcación.
Cultura lituana:
En la leyenda lituana se dice que unos pocos pares de seres humanos y animales
se salvaron refugiándose en la cresta rocosa de una montaña muy alta. Cuando los
vientos y las inundaciones, que duraron doce días y doce noches, alcanzaron lo
alto de la montaña, de modo que casi se engulle todo lo que estaba allí, el
Creador les arrojó una cáscara de nuez gigante. De ese modo se salvaron los
antes señalados, al navegar en la cáscara de nuez.
Cultura china:
Las fuentes chinas relatan que una persona llamada Yao, junto a otras personas o
Far Li con su esposa e hijos, fueron salvados de la inundación y los terremotos
navegando en una embarcación. Se dice que "la tierra estaba completamente en
ruinas. El agua brotó al exterior de la tierra y cubrió todo". Finalmente las
aguas retrocedieron.
El Diluvio en la
Epoca de Noé en la Mitología Griega:
El dios Zeus decidió destruir al pueblo con un diluvio porque cada día que
pasaba se convertía en más malhechor. Solamente Deucalion y su esposa Pyrrha
fueron salvados de la inundación porque el padre de Deucalion, Prometeo, había
aconsejado con anterioridad a su hijo que construya una embarcación. La pareja
hizo pie en el Monte Parnassos el noveno día a contar de la fecha en que se
embarcaron.
Todas estas leyendas indican
una realidad histórica concreta.
A lo largo de la
historia cada comunidad recibió el mensaje, es decir, todos recibieron la
revelación Divina. Así es como muchas comunidades aprendieron acerca del Diluvio.
Desgraciadamente, como la gente se apartó de la esencia de la revelación Divina,
el relato del Diluvio sufrió muchos cambios y se convirtió en leyendas o mitos.
La única fuente
donde podemos encontrar la historia real de Noé y del pueblo que lo rechazó, es
el Corán, única fuente de la revelación Divina que permanece sin alteraciones.
El Corán provee la
información correcta no solamente sobre el Diluvio en época de Noé sino también
de otros sucesos y pueblos de la historia. En los capítulos que siguen nos
ocuparemos de ellos.
CAPITULO 2
LA VIDA DEL PROFETA IBRAHIM (ABRAHAM)
"Ibrahim no fue judío ni
cristiano, sino que fue hanif, sometido a Dios, no asociador. Los más allegados
a Ibrahim son los que le han seguido, así como este Profeta y los que han
creído.
Dios es el Protector
de los creyentes" (C. 3:67-68).
En el Corán se hace
referencia de continuo al profeta Ibrahim (Abraham) y es distinguido por Dios
como un ejemplo para el pueblo. Transmitió el mensaje de Dios a su pueblo, el
que era idólatra, y les aconsejó para que obedezcan a El. Pero esa gente no
solamente no escuchó sus advertencias sino que se le opuso. Cuando el
comportamiento calamitoso del pueblo fue en aumento, Ibrahim tuvo que irse a
otra parte con su esposa, el profeta Lot y otras pocas personas más.
Ibrahim era
descendiente de Noé. El Corán dice que también siguió el camino de Noé:
"¡Paz sobre Noé,
entre todas las criaturas! Así retribuimos a quienes hacen el bien. Es uno de
Nuestros siervos creyentes.
Luego, anegamos a los otros.
Ibrahim era,
sí, de los suyos (de Noé)" (C. 37:79-83).
En la época del profeta Ibrahim mucha gente que
vivía en las llanuras mesopotámicas y en el centro y este de Anatolia, adoraban
los cielos y las estrellas. El dios más importante de esa gente era "Sin", el
dios luna. Fue personificado como un humano de larga barba que vestía un atuendo
con una media luna impresa. También hicieron cuadros en relieve y esculturas de
esos dioses para adorarlos. Se trataba de un sistema de creencia ampliamente
extendido que se mantuvo por mucho tiempo y que encontró suelo propicio en el
Cercano Oriente. La gente que vivía en la región continuó adorando esos dioses
hasta alrededor del año 600 DC. Una consecuencia de estas creencias, fue la
construcción de algunos edificios conocidos como "ziggurats", que eran usados
tanto como observatorios y templos --donde se adoraban diversos dioses,
especialmente el mencionado dios luna "Sin"--, extendiéndose la zona de los
mismos desde la Mesopotamia hasta el interior de Anatolia12.
Esta tipo de
creencia, descubierta recientemente en las excavaciones actuales, se menciona en
el Corán, donde se dice que Ibrahim rechazó la adoración de estas deidades y se
volvió solamente a Dios, el Dios uno. En el Corán se redacta así la conducta de
Ibrahim:
"Y cuando Ibrahim
dijo a su padre Azar: '¿Tomas a los ídolos como dioses?. Sí, veo que tú y tu
pueblo estáis evidentemente extraviados'. Y así mostramos a Ibrahim el reino de
los cielos y de la tierra, para que fuera de los convencidos. Cuando cerró la
noche sobre él, vio una estrella y dijo: '¡Este es mi Señor!' Pero, cuando se
puso, dijo: 'No amo a los que se ponen'. Cuando vio la luna que salía, dijo:
'Este es mi Señor'. Pero, cuando se puso, dijo: 'Si no me dirige mi Señor, voy a
ser, ciertamente, de los extraviados'. Cuando vio el sol que salía, dijo: '¡Este
es mi Señor!
¡Este es mayor!'
Pero, cuando se puso, dijo: '¡Pueblo!
Soy inocente de lo que Le asociáis. Vuelvo mi rostro, como hanif, hacia Quien
ha creado los cielos y la tierra.
Y no soy asociador'" (C.
6:74-79).
En el Corán no se
menciona específicamente donde nació y vivió Ibrahim. Pero se indica que él y
Lot, que eran contemporáneos, vivían cerca uno del otro, ya que los ángeles
antes de ir a ver a Lot fueron a visitar a Ibrahim para anunciarle a su esposa
la buena nueva de un niño.
Algo importante
respecto a Ibrahim en el Corán, que no se menciona en el Antiguo Testamento, es
la construcción de la Caaba. En el Corán se nos dice que la Caaba fue construida
por Ibrahim y su hijo Ismail. Hoy día, lo único conocido por los historiadores
acerca del pasado de la Caaba es que ha sido un lugar sagrado desde épocas muy
lejanas. La colocación de ídolos allí durante la época de la Ignorancia, antes
del profeta Muhammad, fue consecuencia de la degeneración y distorsión de la
religión divina revelada en su momento a Ibrahim.
Ibrahim
Según el Antiguo Testamento
Posiblemente el Antiguo
Testamento es la fuente más detallada sobre Ibrahim, incluso aunque mucho de lo
que relata puede no ser confiable.
De acuerdo a lo dicho allí, Ibrahim
nació alrededor del 1900 AC en la ciudad de Ur, una de las ciudades más
importante de la época, ubicada al sudeste de las llanuras mesopotámicas.
Al nacer no lo llamaron "Abraham" (Ibrahim)
sino "Abram".
El nombre se lo
cambió Dios (YHWH) más adelante.
Un día, según el
Antiguo Testamento, Dios pidió a Abram que emprenda un viaje, dejando su país y
su pueblo, para ir a un país indefinido y dar inicio allí a una nueva comunidad.
Abram escuchó ese llamado a los 75 años y se lanzó al viaje con su esposa Sarai
--quien más tarde será conocida como "Sarah", que significa princesa-- y su
sobrino Lot. Mientras se dirigía la Tierra Prometida se quedó en Hanan un tiempo
y luego continuó viaje. Cuando arribó a la tierra de Cannan, prometida a la
comitiva por Dios, se le dijo que ese lugar fue elegido específicamente para
ellos y (Dios) se los concedió. Después de cumplir los 99 años Abram hizo un
pacto con Dios y pasó a llamarse Abraham. Murió a los 175 años y fue enterrado
en la cueva de Machpelah cerca de la ciudad de Hebrón (el-Jalil). Esa tierra que
compró Ibrahim por cierta cantidad de dinero, fue suya y la primer propiedad de
su familia en la Tierra Prometida.
El
Lugar Donde Nació Ibrahim Según el Antiguo Testamento
Siempre ha sido
cuestión de debate el lugar donde nació Ibrahim. Mientras que judíos y
cristianos dicen que nació en el sur de la Mesopotamia, en el mundo islámico
prevalece la idea que nació cerca de Urfa-Harran. Los nuevos descubrimientos
muestran que las tesis judías y cristianas no reflejan la verdad plenamente.
Judíos y cristianos
se basan en el Antiguo Testamento, dado que allí se dice que Ibrahim nació en la
ciudad de Ur, al sur de la Mesopotamia. Se dice que después de criarse allí
recibió el mandato de partir hacia Egipto, lugar adonde arriba después de un
largo viaje, pasando por la región de Harran en Turquía.
Sin embargo, un
manuscrito del Antiguo Testamento recientemente hallado, generó serias dudas
acerca de la validez de esa información. En ese manuscrito griego del siglo III
AC, aceptado como la copia más antigua del Antiguo Testamento encontrada hasta
ahora, en ninguna parte se menciona a Ur. Muchos investigadores actuales del
Antiguo Testamento dicen que la palabra "Ur" es una equivocación o una adición
posterior. Esto implica que Ibrahim no nació en Ur y que Mesopotamia nunca fue
la región en la que vivió.
Además, los nombres
de algunos lugares, y las regiones a los que se ligan, cambian con el paso del
tiempo. Actualmente, se entiende por llanuras mesopotámicas al margen sur de la
tierra iraquí entre el Eufrates y el Tigris. No obstante, hace dos mil años la
Mesopotamia significaba una región más al norte que llegaba hasta Harran y
abarcaba lo que hoy día son tierras de Turquía. Por lo tanto, incluso si
aceptamos la expresión "llanuras mesopotámicas" como algo correcto en el Antiguo
Testamento, sería equivocado pensar que la Mesopotamia de hace dos mil años y la
de hoy día se refieren exactamente a los mismos lugares.
Aunque hay serias
dudas y desacuerdos respecto a si Ur es el lugar donde nació Ibrahim, hay una
aceptación general de que Harran y la región en su entorno fue el lugar donde
vivió. Además, una breve investigación del Antiguo Testamento aporta información
que sostiene el punto de vista de que Ibrahim nació en Harran. Por ejemplo, la
región de Harran se designa en el Antiguo Testamento "la región de Aram" (Génesis
11:31 y 28:10). Se dice que quienes provienen de la familia de Ibrahim son "hijos
de un aramí" (Deuteronomio 26:5). La identificación de Ibrahim como un aramí
muestra que vivió en esa región.
En las fuentes
islámicas hay una fuerte evidencia de que el lugar de nacimiento de Ibrahim es
Harran y Urfa. En Urfa, llamada "la ciudad de los profetas", hay muchas
historias y leyendas acerca de Ibrahim.
¿Por
Qué Fue Alterado el Antiguo Testamento?
Parecería que el
Corán y el Antiguo Testamento al describir a Ibrahim están hablando de dos
profetas casi distintos, llamándose uno Abraham y el otro Ibrahim. Según el
Corán, Ibrahim es enviado a un pueblo idólatra como mensajero (de Dios), pues
ese pueblo adoraba la luna, las estrellas y diversos ídolos. Ibrahim combate
esas creencias e intenta apartar a la gente de las creencias supersticiosas, e
inevitablemente se gana la enemistad de toda la comunidad, incluida la de su
padre.
Pero nada de esto se
menciona en el Antiguo Testamento, donde tampoco se relata que a Ibrahim lo
arrojan al fuego o que él rompe los ídolos de su comunidad. En general, en el
Antiguo Testamento se lo describe como el ancestro de los judíos, punto de vista
que evidentemente fue elevado al primer plano por los jefes de la comunidad
judía con el objeto de establecer el concepto de "raza". Los judíos creen que
Dios les dio para siempre el carácter de pueblo elegido y superior. (Los jefes)
judíos alteraron su libro divino, agregando y sacando parte de lo escrito, para
que concuerde con sus creencias y opiniones del momento. Es por esto que a
Ibrahim se lo describe en el Antiguo Testamento simplemente como ancestro de los
judíos.
Los cristianos que
creen en el Antiguo Testamento piensan que Ibrahim es el ancestro de los judíos,
pero con una diferencia: no lo consideran judío sino cristiano. Los cristianos
no le dieron tanta importancia al concepto de raza como los judíos y la
diferencia antes señalada se volvió parte del desacuerdo entre ambas religiones.
Dios explica así la cuestión en el Corán:
"'¡Gente de la
Escritura! ¿Por qué disputáis de Ibrahim, siendo así que la Torá y el Evangelio
no fueron revelados sino después de él? ¿Es que no razonáis? ¡Mirad cómo sóis!
Disputabais de lo que conocíais. ¿Vais a disputar de lo que no conocéis? Dios
sabe, mientras que vosotros no sabéis.
Ibrahim no fue judío ni
cristiano, sino que fue hanif, sometido a Dios, no asociador. Los más allegados
a Ibrahim son los que le han seguido, así como este Profeta y los que han creido.
Dios es el
Protector de los creyentes" (C. 3:65-68).
Para el Corán, de
manera muy distinta a lo que se escribe en el Antiguo Testamento, Ibrahim es una
persona que advirtió a su pueblo para que cumpla con Dios y discutió de manera
vehemente con esa gente para hacer eso posible. Desde joven advirtió a su pueblo
para que abandone la práctica de adorar ídolos. La gente reaccionó intentando
matarlo pero él consiguió salvarse de los ataques de ese pueblo ruin y
finalmente emigró.
CAPITULO 3
EL PUEBLO DE LOT Y LA CIUDAD QUE FUE VUELTA DE
ARRIBA ABAJO
"El pueblo de Lot
desmintió las advertencias. Enviamos contra ellos una tempestad de arena.
Exceptuamos a la familia de Lot, a la que salvamos al rayar el alba, en virtud
de una gracia venida de Nosotros.
Así retribuimos al agradecido.
Les había
prevenido contra Nuestro rigor, pero pusieron en duda las advertencias." (C.
54:33-36).
Lot fue
contemporáneo de Ibrahim y fue enviado como mensajero a una comunidad vecina a
la de éste. Como nos relata el Corán, esa gente practicaba una perversión
desconocida hasta entonces en el mundo, es decir, la sodomía. Rechazaron a Lot
como personero de una misión profética, siguieron con su práctica corrupta y no
le prestaron atención cuando les dijo que renuncien a esa perversión,
haciéndoles conocer las advertencias de Dios. Finalmente ese pueblo fue
destruido por medio de un desastre espantoso.
En el Antiguo
Testamento es conocida como Sodoma la ciudad donde residía Lot. Situada al norte
del Mar Rojo, se entiende que ha sido destruida de la manera que lo señala el
Corán. Estudios arqueológicos la ubicaron en el área del Mar Muerto, el cual se
extiende a lo largo de la frontera jordano-israelí.
Antes de examinar
las ruinas que quedaron, veremos porqué el pueblo de Lot fue castigado de esa
manera. El Corán nos cuenta cómo advirtió Lot a ése pueblo y lo que éste le
respondió:
"El pueblo de Lot
desmintió a los enviados. Cuando su hermano Lot les dijo: '¿Es que no vais a
temer a Dios? Tenéis en mí un enviado digno de confianza.
¡Temed, pues, a Dios y
obedecedme! No os pido por ello ningún salario. Mi salario no incumbe sino al
Señor del universo.
¿Os llegáis a los
varones, de las criaturas, y descuidáis a vuestras esposas, que vuestro Señor ha
creado para vosotros? Sí, sois gente que viola la ley'. Dijeron: 'Si no paras,
Lot, serás, ciertamente, expulsado'. Dijo: ¡Detesto vuestra conducta!" (C.
26:160-168).
La gente detestaba a
Lot porque les mostraba el camino correcto. Por eso mismo lo amenazaron y
querían desterrarlo a él y a otros creyentes que lo acompañaban: "Y a Lot.
Cuando dijo a su pueblo:
'¿Os entregaréis a
una deshonestidad que ninguna criatura ha cometido antes? Por concupiscencia, os
llegáis a los hombres en lugar de llegar a las mujeres. ¡Sí, sois un pueblo
inmoderado!'. Lo único que respondió su pueblo fue: '¡Expulsadles de la ciudad!
¡Son gente que se las da de puros!'" (C. 7:80-82).
Lot convocó a su
pueblo a una verdad muy obvia y le advirtió explícitamente sobre el peligro,
pero esa gente no prestó atención a ningún tipo de advertencia y continuó
rechazando a Lot y continuó rechazándolo y negando el castigo que le sería
aplicado.
"Y a Lot.
Cuando dijo a su pueblo: 'Os entregáis a una deshonestidad que ninguna criatura
ha cometido antes. ¿Os llegáis a los hombres, salteáis y cometéis actos
reprobables en vuestras reuniones?' Lo único que respondió su pueblo fue:
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